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jueves, 5 de diciembre de 2019

  • 5.12.19
Montemayor Digital se hace eco en su Buzón del Lector de una segunda carta abierta [ver la primera aquí] remitida por el investigador montemayorense José Francisco Luque Moreno, autor del libro Montemayor 1900-1945. Cuestión Social, República, Guerra y Represión, acerca de las II Jornadas de Memoria Histórica que está promoviendo la Asociación Cultural "Alcalde Antonio García". Si desea participar en esta sección, puede enviar un correo electrónico exponiendo su queja, comentario, sugerencia o relato. Si quiere, puede acompañar su mensaje de alguna fotografía.



El pasado verano recibí una carta de la Asociación Cultural "Alcalde Antonio García" con fecha de 9 de julio. En ella se me informaba que la Diputación de Córdoba les había concedido una subvención para "una serie de actos destinados a honrar la memoria de todos los vecinos/-as represaliados en la Guerra Civil y la creación de un espacio físico donde perpetuar los nombres de estos ciudadanos/-as".

Para llevar a cabo estas actuaciones, se me solicitaba "una información detallada del listado de fusilados, de mujeres represaliadas y la información posible de la fosa común del cementerio municipal", así como "cualquier opinión que tuviera sobre el asunto y el enfoque que se le debiera dar a un asunto tanto tiempo demorado".

La mayor parte de esta información solicitada se encuentra localizada en mi estudio Montemayor 1900-1945. Cuestión Social, República, Guerra y Represión. Publicado en 2011, recoge lo conocido hasta ese momento sobre este asunto y en su recopilación jugaron un papel importantísimo los testimonios orales del vecindario de nuestra localidad, por lo que quiero resaltar la extraordinaria ayuda de Francisco Carmona Luque, de Antonio Galán Marín y la inmensa generosidad de los familiares de las víctimas.

He de decir que en temas de memoria suelo colaborar con quien me lo pide. De hecho, y a pesar del desenlace que tuvo el monolito de 2004, con IU participé tanto en el homenaje a Alejandro Cabello Sánchez (2009) como en la presentación del libro de José Espejo Ruz titulado Memoria Fértil. La represión franquista en La Rambla (2010). No obstante, desde 2004 hasta la actualidad, a la experiencia negativa del citado monolito se han sumado dos más durante el anterior mandato del Gobierno municipal de IU que considero necesario dar a conocer.

La primera ha sido la inserción de la portada de mi libro en el apartado de Publicaciones en la página web del Ayuntamiento. Esta acción no se ha visto acompañada de una actualización de la sección relativa a la Historia de la localidad. De esta forma, en el texto correspondiente a la Edad Contemporánea puede leerse: "Así entramos en nuestro siglo [se refiere al XX] donde las noticias de Montemayor son escasas ya que faltan estudios serios y profundos tanto del Archivo Municipal como del Parroquial".

Desde mi punto de vista, esta afirmación es un contrasentido, ya que si no se considera mi trabajo editado un estudio "serio y profundo", entiendo que no debería haberse colgado su portada en la relación de Publicaciones. Además, hay que señalar el hecho de que el libro se agotó prácticamente desde su publicación y no es posible adquirirlo... al menos en teoría.

Si, por el contrario, mi estudio se considera un trabajo "serio y profundo", entiendo que debería haberse actualizado el texto de la página web relativo a la Edad Contemporánea. Por cierto, este texto tiene autor y año de publicación. Se trata del historiador José Claudio Carmona Varona y fue editado en 1993. Desde que se colgó unos años después en la web del Ayuntamiento, aparecía firmado por dicho autor junto a su dirección de correo electrónico.

También durante el anterior mandato, el equipo de gobierno de IU cambió el diseño de la web del Ayuntamiento y borró tanto el nombre del autor como su dirección de correo, acciónésta que permite plantearse si esa es la consideración y el respeto que a esa formación política y al equipo de gobierno de ese mismo signo le merece el trabajo ajeno.

Y, precisamente, en esta línea del respeto al trabajo ajeno se encuentra la segunda experiencia negativa que quiero resaltar, ya que desde el propio Ayuntamiento de Montemayor se habría procedido, tal y como me han indicado diversos testimonios, a entregar o enviar archivos en formato pdf con el texto de mi libro a diversos interesados en conseguirlo.

Lógicamente, esta distribución de mi estudio por medios electrónicos se habría hecho sin ponerlo en mi conocimiento y sin mi consentimiento, lo que, desde mi modesto punto de vista, se asemeja bastante a un acto flagrante de piratería que, en caso de haberse producido tal y como me aseguran algunas fuentes, habría estado promovido, nada menos, que por los rectores de una institución pública.

El 16 de julio puse en conocimiento de la Asociación Cultural "Alcalde Antonio García" y, por extensión, tanto a IU como al actual Gobierno municipal todas estas cuestiones. Asimismo, pregunté acerca de las garantías que se me pudieran ofrecer para no ser nuevamente utilizado como en 2004, esto es, sólo para conseguir la información y documentación solicitada, pasando  a la basura las opiniones o enfoques que les pudiera indicar sobre la cuestión.

Pasaron más de tres meses y, en este tiempo, sólo recibí una respuesta a título personal del presidente de la asociación, la cual valoré enormemente y a quien respondí agradeciéndoselo. A pesar de indagar en varias ocasiones si la habría, no obtuve contestación alguna de la Asociación Cultural "Alcalde Antonio García", del Grupo Municipal de IU ni del equipo de gobierno acerca de las cuestiones que les trasladé. Solo se me comunicó que el entonces alcalde en 2004, el actual primer edil y el coordinador local de IU "estaban ya informados" y que "se habían reunido para analizar el asunto que planteaba".

Ante esta situación, el 26 de octubre comuniqué a la asociación mi negativa a colaborar, mi desautorización absoluta a que utilizaran cualquier información y documentación contenida tanto en mi libro Montemayor 1900-1945. Cuestión Social, República, Guerra y Represión como en cualquiera de mis restantes publicaciones y, por último –y atendiendo a los precedentes– les hacía saber que me reservaba "la posibilidad de denunciar todo incumplimiento anterior en cualquier ámbito y por cualquier medio, redes sociales y prensa incluidos" pues, como indicaba, "fue mucho el esfuerzo llevado a cabo por mi parte y mucha la generosidad de los familiares de las víctimas como para consentir una nueva apropiación no autorizada de mi trabajo".

El pasado 26 de noviembre pude conocer la cartelería relativa a las II Jornadas de Memoria Histórica de Montemayor y desde la asociación organizadora se me informó a grandes rasgos sobre la ubicación y el contenido del Rincón de la Memoria, "donde se van a colocar tres placas recordando a los fusilados y a las mujeres represaliadas, también una con los nombres de los que habéis dejado constancia en la fosa común de nuestro cementerio". Asimismo, se me confirmó que mis estudios y publicaciones han sido utilizados para confeccionar estos listados.

JOSÉ FRANCISCO LUQUE MORENO

NOTA: Los comentarios publicados en el Buzón del Lector no representan la opinión de Montemayor Digital. En ese sentido, este periódico no hace necesariamente suyas las denuncias, quejas o sugerencias recogidas en este espacio y que han sido enviadas por sus lectores.






martes, 3 de diciembre de 2019

  • 3.12.19
Montemayor Digital se hace eco en su Buzón del Lector de una carta abierta remitida por el investigador montemayorense José Francisco Luque Moreno, autor del libro Montemayor 1900-1945. Cuestión Social, República, Guerra y Represión, acerca de las II Jornadas de Memoria Histórica que está promoviendo la Asociación Cultural "Alcalde Antonio García". Si desea participar en esta sección, puede enviar un correo electrónico exponiendo su queja, comentario, sugerencia o relato. Si quiere, puede acompañar su mensaje de alguna fotografía.



La Asociación Cultural "Alcalde Antonio García", vinculada y entroncada a Izquierda Unida (IU), está celebrando las II Jornadas de Memoria Histórica de Montemayor y en su programación se anuncia la inauguración en el Cementerio Municipal del Rincón de la Memoria "con el objetivo de contar con un espacio donde, al menos, estén moralmente presentes tantos vecinos del municipio que desaparecieron".

Ante ello, creo necesario denunciar lo que considero una apropiación de la memoria hasta convertirla en patrimonio exclusivo de la citada asociación e IU. Para lograrlo no han reparado en medios: la usurpación del trabajo realizado por otros, el hacer imposible la participación de otras fuerzas políticas o, sobre todo, el vacío hacia los familiares de las víctimas, los grandes ausentes.

Por desgracia, nada que ver con actuaciones modélicas llevadas a cabo en pueblos cercanos, como Aguilar de la Frontera y Fernán-Núñez, y muy alejado de la forma a como entiendo que debe tratarse este asunto: como una memoria plural, participativa, abierta a diferentes interpretaciones o enfoques y donde tengan cabida todas las sensibilidades.

El antecedente: el monolito de 2004

Mi desencuentro con IU y sus formas de actuar en esta temática se remontan 15 años atrás, precisamente en la primera actuación memorialista que se llevó a cabo en Montemayor. Tras el despertar a finales de los años noventa de este movimiento que se ha llamado Memoria Histórica, una de las primeras actuaciones de la Comunidad Autónoma andaluza fue la aprobación de dos decretos en 2003.

Uno de ellos (Decreto 334/2003, de 2 de diciembre, para la coordinación de actuaciones en torno a la recuperación de la memoria histórica y el reconocimiento institucional y social de las personas desaparecidas durante la Guerra Civil Española y la Posguerra) tuvo desarrollo con una convocatoria de subvenciones: la Orden de 30 de marzo de 2004.

Esta orden contemplaba como una de las actuaciones subvencionables la identificación de lugares donde se encontraran ubicadas fosas con restos de víctimas y el levantamiento de monumentos conmemorativos en los lugares mencionados anteriormente, cuestión esta que conviene retener.

Como solo podían ser beneficiarios de esa convocatoria los ayuntamientos andaluces y entidades sin ánimo de lucro, por iniciativa personal procedí a elaborar un proyecto con el objeto de que el Ayuntamiento realizara una solicitud para acogerse a esta iniciativa institucional. Con mi dedicación, esfuerzo y dinero preparé una memoria en la que quedaba constancia de la existencia pasada de una fosa común en el Cementerio Municipal.

Todo ello lo di a conocer en la revista de feria de Montemayor de 2004 con un escrito titulado En busca del pasado oculto. Este texto finalizaba con el siguiente párrafo:

En base a lo expuesto, hemos elaborado una memoria a fin de darle entrada en el Ayuntamiento de Montemayor para su posterior remisión a la Consejería de Justicia y Administración Pública. Llegado el caso de la concesión de una subvención, como va a ser muy difícil determinar los nombres de los fusilados que fueron enterrados en la fosa, sería interesante escribir en el monolito los nombres de todos aquellos montemayorenses que fueron represaliados y fusilados. Animamos desde aquí a las familias de los mismos a plasmar un recuerdo hacia ellos. Y es que “la memoria es uno de los pocos recursos que tenemos para defendernos de la historia, que siempre la escriben los vencedores”.

A continuación, el 9 de julio de 2004 di entrada en el Registro del Ayuntamiento a esta iniciativa. En ella aportaba la documentación que probaba la existencia de la fosa en el cementerio; una declaración expresa responsable de Antonio Galán Marín que fue testigo ocular de la inhumación de víctimas en dicha fosa-; y adhesiones de historiadores especialistas en esta temática –Francisco Moreno Gómez y Josep M. Solé i Sabaté–, de asociaciones de la localidad –Cruz Verde, Artemisa, La Séptima Nota y Club de la Tercera Edad– y de partidos políticos y sindicatos –PSOE, IU y CCOO–.

El equipo de gobierno municipal de entonces, de IU y con la persona que da nombre a la asociación organizadora de las II Jornadas de Memoria Histórica de Montemayor como alcalde, elaboró la solicitud y la Consejería indicada concedió al Ayuntamiento de Montemayor una subvención de 4.000 euros para erigir un monolito (BOJA de 4 de enero de 2005, página 14).

Para mi sorpresa, a partir de ese momento fui desplazado de esta iniciativa por el Gobierno municipal y el proyecto de ubicar un monolito en el cementerio de Montemayor con los nombres de las víctimas de la localidad –tal y como señalaba la orden y justamente el sitio donde ahora se va a ubicar el Rincón de la Memoria– quedó abortado.

En su lugar, el monumento conmemorativo fue colocado en el Parque Miguel Hernández con un texto que es el mismo que tienen todos los monolitos correspondientes a esa línea de subvención y, por supuesto, sin referencia a ninguna víctima del pueblo. En resumidas cuentas, vacío de contenido memorialista por lo que a nuestra localidad se refiere.

Todos los adherentes fueron puntualmente informados de esta iniciativa y en ningún momento ni IU ni el equipo de gobierno de este mismo signo político mostraron reparo alguno al proyecto. Ante esta situación, cabe preguntarse por qué IU actuó así y la respuesta está clara: simplemente porque esta iniciativa estaba avalada por una pluralidad político-social que no estaba dispuesta a admitir ni a asumir, de ahí el cambio de orientación.

Lógicamente, este cambio salió a la luz tras la aprobación de la subvención por la Consejería de Justicia y Administración Pública. Huelga decir que el entonces equipo de gobierno se guardó muy mucho de mostrar sus intenciones y que, por mi parte, de haber tenido el menor indicio de esa intención, simplemente no hubiera promovido el proyecto. Como resultado de todo lo anterior, Montemayor ha carecido durante 14 años de un espacio físico con los nombres de las víctimas de la represión franquista.

JOSÉ FRANCISCO LUQUE MORENO

NOTA: Los comentarios publicados en el Buzón del Lector no representan la opinión de Montemayor Digital. En ese sentido, este periódico no hace necesariamente suyas las denuncias, quejas o sugerencias recogidas en este espacio y que han sido enviadas por sus lectores.






domingo, 1 de abril de 2018

  • 1.4.18
Montemayor Digitalse hace eco en su Buzón del Lector de una carta abierta remitida por Alternativa Republicana sobre la participación de representes públicos en actos promovidos con motivo de la Semana Santa. Si desea participar en esta sección, puede enviar un correo electrónico exponiendo su queja, comentario, sugerencia o relato. Si quiere, puede acompañar su mensaje de alguna fotografía.



Esta semana, en lo que la comunidad cristiana denomina "Semana Santa", estamos siendo testigos del retroceso más lamentable y bochornoso que ha padecido nuestro país desde la instauración de la monarquía en cuanto a la aconfesionalidad del Estado.

Las preocupantes conductas que observamos nos retrotraen peligrosamente al rancio nacionalcatolicismo del régimen franquista. Se están vulnerando los principios más elementales que la Constitución del 78 contempla en su artículo 16, y nos ha devuelto a tiempos que pensábamos que se habían superado, la España ultracatólica de Franco. Ante estos hechos, Alternativa Republicana quiere denunciar los siguientes actos.

Por orden de la Ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, las banderas ondean a media asta en las unidades militares y los organismos dependientes del ministerio, en honor al fallecimiento de Jesús de Nazaret. Al mismo tiempo, da la autorización para que no solo fuerzas de la Legión, sino del Ejército de Tierra, Aire y la Marina rindan honores en las procesiones religiosas que se están celebrando por la confesión religiosa católica, más de 200 actos, en infinidad de puntos de nuestra geografía, contraviniendo el Real Decreto 684/2010 del Reglamento de honores militares, que ni ha modificado ni ha derogado el gobierno de M. Rajoy.

Le recordamos a la ministra que en dicho Reglamento está descrito quién o quiénes y cómo deben ser honrados, entre los cuales ni está Jesús de Nazaret, ni la Iglesia católica, ni mucho menos las cofradías, aparte de autorizar la presencia de los cuerpos militares en dichas procesiones en ocasiones de especial trascendencia y no de forma generalizada como estamos observando este año, regresando en muchas ocasiones después de haberse retirado la asistencia oficial de los ejércitos en 2010.

Por otro lado, el ministro de Educación, conjuntamente con los consejeros de Educación de diversas Comunidades Autónomas, hacen oídos sordos y se tapan los ojos al contemplar, cuando no promueven, cómo en innumerables colegios públicos de Enseñanza Primaria de todo el país se realizan procesiones del rito católico con el alumnado como actividad escolar, quebrantando así la Constitución del 78 en la que se indica que “ninguna confesión tendrá carácter estatal”.

Con la proliferación de estos actos, ni se respeta a aquellos alumnoss que no profesan el rito católico, como la comunidad protestante, la musulmana, la judía o hinduista, cada día más numerosas en nuestra sociedad, ni así como los que no profesan ninguna creencia: los ateos y los agnósticos.

La presencia de autoridades civiles y militares (ministros, presidentes de Comunidades Autónomas, delegados del Gobierno y consejeros, alcaldes, diputados, concejales...) en los más de 200 actos religiosos católicos, también quebranta el principio de neutralidad que emana de la Constitución del 78.

Circunstancia que se ve agravada por el lamentable espectáculo de ver a tres ministros y una ministra del Gobierno de M. Rajoy –el de Interior, la de Defensa, el de Justicia y el de Educación– cantar a pulmón limpio en Málaga el Himno de La Legión, Soy el novio de la muerte, ante la presencia de una imagen.

Por si fuera poco, hay que añadir la concesión por parte del Gobierno de cinco indultos a petición de las cofradías, a los que hay que sumar otros 74 indultos que el Gobierno de M. Rajoy ha concedido en los últimos cinco años por el mismo motivo.

Funcionarios públicos, médicos y enfermeros, en su horario laboral en Málaga, abandonan su trabajo para poder participar y trasladar el trono de Jesús Cautivo hasta el interior del Hospital Civil desde las puertas de entrada al recinto, para depositarlo en un templete con una pantalla gigante de plasma que cubre toda la entrada a las Urgencias de dicho Hospital, haciendo imposible el acceso a las Urgencias.

Mientras tanto, el hospital se queda bajo mínimos en su dotación de personal, y se paraliza la actividad usual, desviándose a los restantes hospitales de la zona, con la consiguiente molestia para el usuario y la posibilidad de que se agraven las dolencias que padecen los enfermos.

Desde Alternativa Republicana planteamos las siguientes cuestiones:
  • ¿Es aceptable que los Funerales de Estado sean oficiados por el rito católico?
  • ¿Es normal que los cargos públicos, civiles y militares, en el ejercicio de su cargo, se encomienden en público a imágenes de vírgenes y santos?
  • ¿Se debe permitir que se imparta Religión, sea de la confesión que sea, en las escuelas públicas?
  • ¿Y que se liberen presos a petición de las cofradías con motivo de la Semana Santa?
  • ¿Y que la Iglesia esté exenta del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI)?
  • ¿Y que tenga una casilla especial en la Declaración de la Renta?
  • ¿Y que el estado financie a la Iglesia católica con más de 11.000 millones de euros, es decir, un 1 por ciento del PIB?
Ante todo esto, Alternativa Republicana muestra su más enérgica protesta y exige que se acabe con estas actitudes que cada año van en aumento. Y reclamamos la fundamental necesidad de extirpar de este país los privilegios clericales y el poder de la Iglesia y de sus organizaciones afines, que desde la dictadura parasitan nuestra Hacienda, nuestra educación y nuestra vida pública, respetando así la libertad de cultos y la separación definitiva de la Iglesia y el Estado.

El estado laico, con una estricta separación entre la religión y el poder político, en el que quede debidamente protegida la libertad de conciencia de cada ciudadano y ciudadana, exige un cambio de régimen, la III República, para la que trabajamos desde Alternativa Republicana.

ALTERNATIVA REPUBLICANA

NOTA: Los comentarios publicados en el Buzón del Lector no representan la opinión de Montemayor Digital. En ese sentido, este periódico no hace necesariamente suyas las denuncias, quejas o sugerencias recogidas en este espacio y que han sido enviadas por sus lectores.






miércoles, 6 de diciembre de 2017

  • 6.12.17
Montemayor Digital se hace eco en su Buzón del Lector de la carta abierta de un vecino sobre las molestias que causan las campañas de telemarketing y las insistentes e inoportunas llamadas que se reciben de diferentes compañías. Si desea participar en esta sección, puede enviar un correo electrónico exponiendo su queja, comentario, sugerencia o relato. Si quiere, puede acompañar su mensaje de alguna fotografía.



De todos es sabido el refrán y la expresión coloquial "te temo más que a una vara verde", dicho popular que hace referencia al miedo y al temor que sentían los niños de épocas anteriores cuando sus progenitores utilizaban las duras, recias y lozanas varas verdes de los árboles para azotarles por su mal comportamiento.

El refranero español, rico y lleno de sabiduría lingüística, se asemeja y acopla a los hechos cotidianos de nuestra vida, adaptando su significado a todas y cada una de las situaciones que nos acontecen a lo largo del día. Y como tal, el refrán antes descrito es un vivo retrato de las abrumadoras, atosigantes y soporíferas campañas publicitarias que las "megacompañías" y multinacionales del sector tecnológico inician en épocas navideñas.

Es increíble cómo diariamente intimidan nuestro espacio natural con llamadas telefónicas de operadoras que son capaces de contarte un chiste de borrachos con tal de venderte su producto. Uno, que es educado y gentil, contesta a la llamada de un 910 algo precavido por el rollazo monologuista que te van a soltar.

Si dejas que fluya la imaginación por parte del operador, toma asiento y relájate que la procesión es larga. Si cortas el soliloquio a las primeras de cambio con educación y cortesía, te pasan para el turno de la tarde y, de nuevo, en el momento más inoportuno, te vuelve a sonar el teléfono para venderte el mismo producto. Ojo, y no le digas que llame más tarde dándole a entender que estás interesado porque ahí llega tu perdición.

Un cúmulo de bombardeos telefónicos hostigan tu remanso de paz en pos de que tu paciencia empiece a encontrar su final y te transformes en la persona que nunca quieres que aparezca. El final de la historia termina con tu elegancia por los suelos, tu tranquilidad hecha trizas y por parte de la parte contratante "un día mas de trabajo realizado".

Gracias a que la tecnología avanza, se han creado al respecto unas aplicaciones que sirven para bloquear llamadas telefónicas no deseadas, por lo que si no te interesan que interrumpan tu productiva jornada laboral, solo tienes que introducir el susodicho número en el programita y asunto acabado.

El que hace la ley, fabrica la trampa porque no os creáis que llaman siempre del mismo número ni, mucho menos, tienen infinidad de prefijos y terminaciones numéricas que hacen que la app eche fuego diariamente. Si bloqueas un 910 te llaman a las dos horas de un 913; si restringes el 913 te lo cambian a un 686, haciendo el juego de habilidad un poco más complicado, hasta el punto que podemos llegar a tener contabilizados más de treinta números distintos de dos o tres empresas en cuestión.

Me resulta tremendamente preocupante lo realmente indefensos que nos sentimos todos los ciudadanos ante estas batallas telefónicas de estas empresas que nos acosan a diario , interrumpiendo nuestra jornada laboral multitud de veces e incluso ya, si me apuran, hasta se inmiscuyen en horas de comida y de descanso. Compañías de móviles, de seguros, de préstamo de dinero y muchas otras nos "torturan" incesantemente con llamadas dirigiéndose a nosotros con nuestro nombre y apellidos.

¿Creen ustedes que la Ley de Protección de Datos sirve para algo ? Visto lo visto, solo se ha quedado en "ley" e incumplida porque, lo que es la protección de datos, brilla por su ausencia. Comercian, negocian y distribuyen nuestros informes, referencias y expedientes a su antojo, repartiéndose los beneficios de nuestra intimidad de forma consumada y consentida por las autoridades competentes.

¿A quién denunciamos estos acosos? ¿Sirve para algo patalear y comenzar hastiados litigios o por contra nuestras quejas, reclamaciones y protestas caerán en un pozo sin fondo? Sencillas preguntas con confusas respuestas que nos llevan de la mano de la desesperación por levantarnos cada día y esperar con desánimo cuál será el momento en el que entrará de nuevo en nuestro terminal la "llamada perdida en el tiempo".

FRANCISCO ALCAIDE

NOTA: Los comentarios publicados en el Buzón del Lector no representan la opinión de Montemayor Digital. En ese sentido, este periódico no hace necesariamente suyas las denuncias, quejas o sugerencias recogidas en este espacio y que han sido enviadas por sus lectores.







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