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Mostrando entradas con la etiqueta Montilla-Moriles. Mostrar todas las entradas
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lunes, 19 de agosto de 2019

  • 19.8.19
Dos décadas después de unir fuerzas para impulsar el primer vino ecológico de Andalucía acogido a una Denominación de Origen Protegida (DOP), Bodegas Robles y el Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica (Ifapa) vuelven a colaborar en la elaboración del primer espumoso ecológico de uvas Pedro Ximénez, una apuesta innovadora que saldrá al mercado la próxima Navidad.



Sobre la base del estudio desarrollado por el Ifapa de Cabra durante los últimos cuatro años y tras una cuidada vendimia desarrollada la pasada campaña –con uvas recogidas a primera hora de la mañana con 10,5 grados Baumé–, el espumoso Brut Nature de Bodegas Robles pondrá sobre la mesa "la identidad y calidad de las uvas Pedro Ximénez para producir vinos espumosos".

"Todo este proceso de investigación ha permitido demostrar la diferenciación y calidad brutal que tiene esta variedad, gracias a sus características organolépticas, para diferenciarse del resto de espumosos", señaló a Andalucía Digital el gerente de Bodegas Robles, Francisco Robles, sobre el primer Brut Nature elaborado con Pedro Ximénez, un espumoso blanco que se elaborará mediante el método champenoise.

De esta forma, la crianza del Brut Nature Robles –la tipología de vino espumoso con menor cantidad de azúcar, menos de tres gramos por litro– se realizará en rimas "para aportar ese valor añadido" que ofrece el método artesanal de girar la botella, situada en posición horizontal, hasta que al final del proceso se le retira la levadura que se genera.

Posteriormente, y siguiendo el método champanoise –tras una primera fermentación y embotellado, se produce una segunda fermentación alcohólica en la botella– se sustituirá la levadura por un licor de expedición –en este caso, un oloroso y un amontillado–.



"Creemos que esta apuesta por los vinos blancos espumosos puede ser el futuro de la Denominación de Origen Montilla-Moriles", aseguró Robles sobre esta nueva apuesta junto al Ifapa que, según defendió, responde a una "realidad existente como es el crecimiento de los vinos blancos frente a los generosos de la DOP Montilla-Moriles y el concepto de calidad que siempre está asociado en la mentalidad del consumidor a los espumosos, champanes y cavas".

En este sentido, en esa amplitud de miras compartida, la responsable del Ifapa de Cabra, Pilar Ramírez, y la gerencia de Bodegas Robles han coincidido en la idoneidad de las uvas Pedro Ximénez para dar respuesta a las nuevas demandas del mercado, partiendo "de la tradición y de una base que caracteriza a la DOP Montilla-Moriles".

"Siempre hemos querido desarrollar productos en los que la materia prima es la uva Pedro Ximénez y, a partir de ahí, nos sumamos a la investigación que los estamentos públicos ponen a nuestra disposición, en este caso el Ifapa, con el objetivo de poner en valor ese conocimiento y que tenga un reflejo económico", explicó Robles sobre los objetivos que han marcado el desarrollo de un vino cuyas primeras 250 botellas comenzarán a comercializarse esta Navidad.

Una firma innovadora

La creación del primer Brut Nature a partir de uvas Pedro Ximénez supone un hito más dentro de la apuesta por la investigación e innovación que ha marcado el recorrido de Bodegas Robles durante las últimas dos décadas cuando, también con el apoyo del centro de Ifapa en Cabra, se apostó por la reconversión de sus viñedos a la agricultura ecológica. Desde entonces, esta bodega montillana se ha caracterizado por iniciativas novedosas como la certificación de su huella de carbono o el desarrollo alimentos derivados de sus vinos ecológicos.



Una colaboración con diferentes estamentos públicos que prevé dar nuevos frutos –actualmente también participa en el desarrollo de un vermú con identidad andaluza–, que no ha impedido impulsar nuevos productos gracias a la confluencia con otros talentos andaluces, como es el caso del chef cordobés Paco Morales, del Resturante Noor.

Precisamente, el cocinero galardonado con dos Estrellas Michelin visitó en estos días las instalaciones de Bodegas Robles en Montilla para seguir avanzando en los diferentes proyectos en los que colaboran y que han dado como resultado el aliño Agraz-Verjus "Paco Morales" y el vermut VRMT Robles. Receta andalusí.

"La labor investigadora que Bodegas Robles está desarrollando para crear nuevos productos a través de materias primas de la tierra son, sin duda, una apuesta de futuro que permitirá realzar los vinos de Montilla-Moriles en el mercado internacional", manifestó el chef cordobés tras conocer esta nueva apuesta elaborada a partir de uvas Pedro Ximénez.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍAS: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

viernes, 16 de agosto de 2019

  • 16.8.19
Un racimo de 2.875 gramos de peso y 13 grados Baumé que fue recolectado por José Rosa en el pago de Cerro Franco, cerco de Riofrío Alto, en el término municipal de Montilla, se impuso al mediodía de ayer en el Concurso Provincial de Racimos de Uva del Llano del Espinar, una peculiar iniciativa que marca de forma simbólica el inicio de la vendimia en la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles y que ayer cumplió su vigésimo quinta edición.





El concurso, celebrado en el recinto ferial en torno a las 13.30 de la tarde, reunió a decenas de vecinos de esta pedanía en la que habitan unos 600 vecinos y que depende administrativamente de Castro del Río, pese a encontrarse más próxima a municipios como Nueva Carteya o Montilla.

Con la ayuda de un refractómetro para medir la cantidad de azúcar en el jugo de las uvas, el presidente de la cooperativa La Aurora, Juan Rafael Portero, junto a Juan y Ángela Portero, técnicos del Aula de Viticultura del Consejo Regulador, inspeccionaron uno a uno el medio centenar de racimos que concurrieron al concurso para valorar la graduación, el peso y el estado sanitario de los frutos.

Junto con el primer premio, dotado con 150 euros en metálico para el racimo de mayor peso de uvas Pedro Ximénez, el jurado reconoció con el segundo premio a Luis Hidalgo, que se presentó en la caseta municipal con un racimo de la variedad autóctona que pesó 2.630 gramos. Finalmente, el tercer premio recayó en Francisco Bujalance, ganador de la anterior edición, gracias a un racimo de 2.545 gramos y 9,5 grados Baumé.

El presidente de la cooperativa La Aurora, que además de patrocinar el concurso ejerce como miembro del jurado, recordó que el Concurso Provincial de Racimos de Uva del Llano del Espinar esboza desde el año 1995 una "previsión bastante certera" de cómo será la vendimia en el marco Montilla-Moriles.

“Ha sido una edición extraordinaria tanto por el alto nivel de participación, que ha superado al de otros años, como por el buen estado y por la calidad de la uva, con mayor graduación y un mejor aspecto sanitario”, resaltó Juan Rafael Portero, que estuvo acompañado por José María Luque, corresponsal durante casi 30 años del Diario Córdoba para Montilla y su comarca y uno de los principales valedores del concurso.





Además de los tres primeros premios, fueron reconocidos Lucas Arroyo –que logró el primer premio de Categoría Libre gracias a un racimo de 2.780 gramos–, Eugenia Jiménez –que presentó el racimo de uva Pedro Ximénez con mayor graduación, al alcanzar los 14,5 puntos Baumé– y Manuel Raigón –que presentó el racimo de Categoría Libre con mejor presencia, gracias a un peso de 2.735 gramos–.

El acto contó con la presencia de la alcaldesa de Castro del Río, María de los Ángeles Luque, quien alabó el "buen nivel de participación" de este concurso que representa uno de los momentos más esperados del año para los viticultores de esta pedanía situada entre Montilla, Castro del Río y Nueva Carteya.

No en vano, a partir del mes de mayo, momento en que se empiezan a retirar los pámpanos de las cepas, los agricultores del Llano del Espinar empiezan a tomar nota de la localización de aquellos racimos que sobresalen del resto por su tamaño o por su buen aspecto.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
REPORTAJE GRÁFICO: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

martes, 13 de agosto de 2019

  • 13.8.19
La primera vendimia del continente europeo, que cada año da comienzo en el marco Montilla-Moriles, ha iniciado en estos días su última fase con la puesta en marcha de las paseras, donde se extenderán al sol los racimos de uvas de Pedro Ximénez con el objetivo de procurar la deshidratación del fruto y la concentración de sus azúcares de cara a la elaboración del vino dulce. La falta de precipitaciones y las cálidas temperaturas de las últimas jornadas han favorecido que este año se registre una de las maduraciones más tempranas.



La pasera más grande de Europa, perteneciente a Bodegas San Acacio de Montemayor, seca sus primeros racimos de Pedro Ximénez bajo el sol de la campiña cordobesa desde el pasado viernes, convirtiéndose un año más en la primera en ponerse en marcha en el marco Montilla-Moriles dado que los viñedos de sus socios se ubican mayoritariamente en terrenos arenosos, lo que hace que las uvas maduren entre una semana y diez días antes que en el resto de la comarca.

Por su parte, la Cooperativa La Aurora de Montilla –que este año volverá a mantener su colaboración con La Unión, de manera que los socios de ambas entidades pueden aportar uva en cualquiera de ellas– daba ayer el pistoletazo de salida a su pasera, situada en uno de los márgenes de la antigua travesía de la carretera nacional N-331, como consecuencia de "una vendimia marcada por la falta de lluvias en la primavera y un verano cálido".

"El verano está siendo cálido, aunque sin llegar a temperaturas muy extremas, y esto ha provocado que la vendimia este año vaya con dos semanas de antelación con respecto al pasado año", recordó el presidente de la Cooperativa La Aurora, Juan Rafael Portero, quien estimó que la falta de precipitaciones en la pasada primavera generará, en una primera estimación, una merma de en torno un 20 por ciento en la producción de este año, "y a la espera de la climatología en los próximos días".

Con todo, las bodegas y cooperativas de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles aseguran que, a pesar de la previsible merma en la producción de esta vendimia, los vinos se caracterizarán por una "gran calidad" ante la ausencia de enfermedades favorecidas por la humedad. "Sin duda este año la falta de precipitaciones reduce la cantidad de uva, pero es verdad que se está registrando una muy buena calidad", subrayó el gerente de Bodegas San Acacio, Juan Antonio Aguilar.

Sin previsiones de lluvias en el horizonte más cercano, el sector respirará aliviado por las uvas que ya se encuentran secándose al sol pues la llegada de precipitaciones pondría en jaque estos frutos. Un exceso de agua en el ambiente puede provocar la proliferación de hongos y, consecuentemente, la aparición de podredumbre gris, una enfermedad criptogámica que complica el proceso de crianza del vino, haciendo la fermentación más compleja.

De este modo, el sector señala que, con toda probabilidad, los vinos Pedro Ximénez de la DOP Montilla-Moriles volverán a tener una gran aceptación en el mercado en la próxima campaña pues la alta demanda que existe entre los consumidores de estos caldos, hace que apenas existan excedentes de un año a otro.

Junto con la Cooperativa La Aurora y Bodegas San Acacio, los principales productores de vino dulce Pedro Ximénez en el marco Montilla-Moriles siguen siendo las Bodegas del Pino de Montalbán, las Bodegas Galán Portero de Montilla, y la Cooperativa La Purísima de Puente Genil. En el caso de los vinos ecológicos, el gran referente sigue siendo Bodegas Robles, que extiende su pasera en el paraje de Villargallegos, en el término municipal de Santaella.

En los últimos años, la zona Montilla-Moriles ha destinado más de 9 millones de kilos de uva anuales a la elaboración de vino dulce Pedro Ximénez. El aumento de la demanda de este vino por parte de los mercados nacionales e internacionales ha llevado a las bodegas y cooperativas del marco Montilla-Moriles a incrementar su producción de manera paulatina.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

martes, 6 de agosto de 2019

  • 6.8.19
La vendimia en el marco de Montilla-Moriles continúa avanzando en la recolecta de sus diferentes variedades de uva. Desde que se iniciara la recolección a mediados del mes de julio, la vendimia de las uvas tintas es una realidad en los viñedos de la comarca cordobesa, donde este año se espera una merma en la producción como consecuencia del calor y la escasez de lluvia –que también ha afectado al resto de variedades–, así como por el arranque de vides en algunas parcelas.



La cooperativa San Acacio de Montemayor comenzó a recibir las primeras uvas tintas el pasado fin de semana, mientras que en la cooperativa La Aurora de Montilla la previsión es hacerlo a lo largo de esta semana, una vez se ha generalizado la recogida de las variedades destinadas a verdejo en toda la comarca.

En este sentido, el gerente de la cooperativa San Acacio, Juan Antonio Aguilar, aseguró a Andalucía Digital que, junto a los efectos negativos que la climatología deja en la cosecha de este año, el arranque de vides tintas en algunas parcelas sigue mermando la producción en la comarca cordobesa. "La producción de uva tinta se ha reducido bastante en los últimos años y prevemos que la producción será un 10 por ciento menor que el pasado año", señaló Aguilar.

En Montemayor, las primeras plantaciones de esta clase de uva se realizaron en el año 2000, al amparo de las ayudas que la Unión Europea concedió para la reconversión y la reestructuración del viñedo de la zona Montilla-Moriles. Con todo, la primera cosecha de variedades tintas en la cooperativa San Acacio no llegaría hasta el mes de agosto de 2002. "Es probable que ahora no se mantenga mucho más del 20 por ciento de esas plantaciones", aseguró el gerente de San Acacio.

Con todo, desde la cooperativa La Aurora confían en que el arranque de vides sufrido en el pasado –y que llegó a generar una caída de 1,5 millones a 600.000 kilos de uva tinta molturada en sus instalaciones–, se "estabilice" y permita dar continuidad a unos vinos "que tienen una importante demanda en el mercado nacional e internacional".

"Creemos que la caída este año no será muy alarmante, y se situará en los 550.000 kilos de uva tinta", subrayó el presidente de la Cooperativa La Aurora, Juan Rafael Portero, quien apostó más por una reducción en la producción como consecuencia de las altas temperaturas y la falta de lluvia, que a nuevos arranques de vides.

La recolección de variedades tintas suele arrancar cada año con la variedad merlot, la primera en madurar. Tras ella, se recolectan las uvas del tipo syrah, tempranillo y cabernet sauvignon. Tras ellas, es cuando da comienzo la vendimia de la variedad autóctona, la Pedro Ximénez.

Las previsiones de la Sectorial Vitivinícola de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja-Córdoba) señalan que la cosecha de 2019 de uva tinta se situará en torno a los 3,5 millones de kilos. Una cifra –provisional hasta que la recolección de las uvas syrah y tempranillo se encuentre más avanzada– que contrasta con los 8,9 millones de kilos con los que se cerró la campaña del año 2013 y los 7,5 millones que se molturaron en el 2014.

"Es necesario mantener esta apuesta porque, a pesar de que en la provincia no hemos conseguido que se defiendan los Vinos de la Tierra de Córdoba, en estos años se ha abierto un importante mercado a nivel internacional", aseveró Portero sobre el futuro de la uva tinta en la comarca cordobesa.

Las peculiaridades de los vinos tintos que nacen de los viñedos de la Campiña cordobesa, con una personalidad muy acentuada al proceder de tierras muy cálidas, es ya bastante apreciada en países como China, Reino Unido, Polonia, Francia o Italia, si bien el sector confía en invertir esta tendencia y potenciar el consumo interno.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

martes, 23 de julio de 2019

  • 23.7.19
La recolección mecánica de las primeras variedades de uva blanca, ideales para la elaboración de vinos jóvenes sin crianza, ha marcado esta pasada madrugada el inicio de la vendimia 2019, la más temprana de la Europa continental. De este modo, y con diecisiete días de adelanto con respecto al inicio de la recolección del pasado año, las máquinas cosechadoras comenzaron a trabajar antes de que despuntara el sol por los holgados liños del Cortijo La Trinidad, en la Sierra de Montilla, unos terrenos excepcionales para el cultivo de la vid y que forman parte de la Zona de Calidad Superior de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles.



“El estado sanitario de la uva es muy bueno, por lo que la calidad de la cosecha también lo será”, destacaron desde la Sectorial Vitivinícola de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja-Córdoba), cuyos socios han estado muy pendientes de la graduación Baumé que presentan las uvas de la variedad Chardonnay, que en los primeros análisis de ayer alcanzaron los 12 grados en La Trinidad y los 12,2 en Lagar Cañada Navarro, tal y como confirmó a Andalucía Digital uno de sus responsables, Manuel Jiménez del Pino.

Las altas temperaturas registradas en los últimos días, unidas a la baja humedad ambiental, permiten a la uva alcanzar de forma natural el momento óptimo de su recolección, con un alto nivel de azúcares que, luego en bodega, serán transformados en grados de alcohol naturales.

La recolección manual del fruto –que se desarrolla entre las 7.00 de la mañana y las 14.00 de la tarde– se combina desde hace quince años en la zona Montilla-Moriles con la recolección mecanizada, una modalidad de trabajo que se concentra entre las 4.00 de la madrugada y las 10.00 de la mañana y que permite cosechar una gran cantidad de racimos a salvo de las elevadas temperaturas que se registran en la Campiña en las horas centrales de la jornada.

Tras las primeras variedades en vendimiarse se cosecharán las tintas y, finalmente, la uva autóctona, la Pedro Ximénez, cuya producción se verá mermada este año, según las previsiones que maneja Asaja-Córdoba. "La producción esperada será menor que la campaña anterior, que se cerró con unos 45 millones de kilos de uva blanca y 3,5 millones de kilos de uva tinta, ya que la carga de la viña no es tan cuantiosa, aunque no se sabe en qué proporción, ya que dependerá también de las temperaturas más elevadas que están por venir", explicaron desde la organización agraria.

En los últimos tiempos, la campaña más productiva fue la del 2003, con 86,1 millones de kilos de uva, una cosecha que permitió elaborar 14,5 millones de litros de vino, de los que 1,5 millones correspondieron a la variedad Pedro Ximénez y 507.000 litros a vinos jóvenes. Desde entonces, el aforo hecho público por el Consejo Regulador sitúa en 2012 la peor cosecha de la última década, cuando cooperativas y bodegas apenas molturaron 27,6 millones de kilos.

Una cosecha de buena calidad

Asaja-Córdoba confía en desarrollar una cosecha de buena calidad ya que, en general, los viñedos del marco Montilla-Moriles apenas han sufrido durante al año agrícola plagas o enfermedades de relevancia, como el mildiu, un hongo parásito originario de América que puede ocasionar daños devastadores en todos los órganos de la planta si el clima le favorece.



No obstante, la constante labor del Aula de Viticultura del Consejo Regulador –bajo la dirección de Ángela Portero–, unida al aliciente que representan para los viticultores de la zona los premios en metálico de los que está dotado el concurso Pedro Cabezuelo, han logrado minimizar en los últimos años los perniciosos efectos del mildiu en los viñedos del marco vitivinícola cordobés.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍAS: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

lunes, 22 de julio de 2019

  • 22.7.19
La firma Bodegas Robles, pionera en la elaboración de vinos ecológicos en el marco de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles, ha vuelto a consagrarse como referente dentro del sector de los productos sostenibles tras su participación en el certamen internacional Biowein Preis, celebrado en Alemania. Su vino Piedra Luenga Bio PX ha recibido una medalla Gran Oro, máxima distinción del certamen, situándolo como el cuarto mejor vino dulce del mundo.



En esta ocasión, el jurado del certamen puso en valor la calidad del Piedra Luenga Bio PX, el vino español más valorado de esta edición y el cuarto a nivel mundial en la categoría de vinos dulces. Un vino dulce vinificado con uvas Pedro Ximénez y criado de forma oxidativa en depósitos de acero inoxidable y cemento, que ha obtenido 97 puntos, tan sólo un punto por detrás de los tres primeros dulces de esta edición.

Asimismo, junto a su medalla Gran Oro, la bodega cordobesa ha obtenido una medalla Oro por su Caprichoso Bio, un vino ecológico coupage de uvas Pedro Ximénez y uvas frescas verdejo con una amplia gama de frescos aromas a frutas, miel y flores, que ha obtenido una valoración de 92 puntos.

El gran premio Biowein Preis, se ha convertido en una de las catas más importantes del sector gracias a la participación de un jurado de catadores profesionales, y el uso del sistema PAR, que permiten una evaluación objetiva y por lo tanto generalmente aceptada de los vinos establecidos.

De este modo, en su última edición, el certamen ha reunido a más de 1.100 vinos ecológicos de 27 países, otorgándose 68 Grandes Medallas de Oro, 517 Medallas de Oro y 439 Medallas de Plata. De ellas, los productores de vino españoles han obtenido 5 Grandes Oro, 23 Medallas de Oro, 24 Medallas de Plata y 4 Recomendaciones.

Una firma de referencia

La familia Robles se ha dedicado a la elaboración de vinos desde 1927. A finales de los años noventa, la tercera generación tomó el relevo en la bodega e instauró el desarrollo sostenible como eje estratégico de la bodega. A partir de ese momento, se ponen en marcha diversos proyectos de investigación con el objeto de establecer los principios del manejo del viñedo ecológico con cubierta vegetal; la elaboración de vinos generosos ecológicos que expresen la identidad de la tierra y la variedad de la uva.

Desde finales del siglo XX, Bodegas Robles se ha caracterizado por su apuesta por un proceso ecológico, siendo a día de hoy la primera y única bodega con Denominación de Origen en Andalucía que produce vino ecológico certificado con manejos de cubierta vegetal en viñedos. Además, es la primera bodega española en certificar su huella de carbono.

Este camino ha sido reconocido dos veces por el Ministerio de Medio Ambiente. Así, en el año 2006, Bodegas Robles recibió el premio como Mejor Empresa Productiva Ecológica en el Mercado Español; y en el año 2014, con el Premio Alimentos de España a la Producción Ecológica. A su vez, en los dos últimos años ha obtenido el Premio Enoturismo «Rutas del Vino de España» de manos de la Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin) y del Instituto de Turismo de España (Turespaña) y uno de los Premios Andalucía de Agricultura y Pesca 2017, promovidos por la Junta de Andalucía.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

sábado, 20 de julio de 2019

  • 20.7.19
El Vermut VRMT. Receta andalusí de Bodegas Robles ha sido galardonado con un Gran Oro, la más alta distinción del Certamen, en la cuarta edición de los Premios Internacionales ConVino, uno de los pocos certámenes nacionales que premia las mejores bebidas con base de vino. El concurso, organizado por Alamesa Wine & Beer Action Marketing, contó con una sesión de cata celebrada en la Escuela de Cata de Madrid a cargo de expertos del mundo del vino y del análisis sensorial.



Bodegas Robles y el chef Paco Morales, que cuenta con una estrella Michelín, han elaborado el Vermut VRMT. Receta Andalusí sobre la base de un vino oloroso ecológico que ha envejecido durante ocho años en barricas de roble americano, una madera que le aporta un elegante aroma a vainilla.

En boca, un ligero toque de Pedro Ximénez despliega un amplio abanico de aromas a jalea de membrillo y tonos a miel. El vermú se macera con diez de plantas aromáticas presentes en el viñedo ecológico de Bodegas Robles, "en un intento por trasladar al producto la experiencia completa de las vides, protegidas durante buena parte del año por un manto de lavanda, amapolas, romero, tréboles y plantas silvestres.

Paco Morales ha incorporado aromas y recuerdos de la gastronomía andalusí y es el responsable de su equilibrio entre dulce, amargo y ácido que permite una prolongada presencia de sus aromas en el paladar y en la nariz. Dos años de intenso trabajo en biblioteca, cocina y viñedo que han permitido recuperar sabores perdidos en la memoria.

Esta nueva apuesta por los sabores andalusíes se suma a la línea de cooperación iniciada meses atrás entre Bodegas Robles y Paco Morales y que, de momento, no solo ha servido para hacer de las hojas adultas de vid de la variedad Pedro Ximénez un nuevo ingrediente en el Restaurante Noor, sino también para la creación de este nuevo vermú o el Agraz-Verjus, un aliño inspirado en la cocina tradicional de los imperios Almohades y Almorávides.

Apuesta por lo ecológico

La familia Robles se ha dedicado a la elaboración de vinos desde 1927. A finales de los años noventa, la tercera generación tomó el relevo en la bodega y comprendió la necesidad de incorporar la viticultura ecológica y el trabajo con levaduras autóctonas a la tradición de la bodega.



A primera vista, los viñedos de Bodegas Robles tienen el aire de un jardín salvaje y romántico donde, sin embargo, no hay nada accidental. Su viñedo es el resultado de años de investigación en el que mantiene un diálogo permanente con la universidad y varios centros de investigación nacionales e internacionales.

Este proyecto de investigación fue reconocido por el Ministerio de Medio Ambiente, que premió a Bodegas Robles como la Mejor Empresa Ecológica en España 2006. En 2014, recibe el Premio Alimentos de España a la Producción Ecológica por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Dos años más tarde, la firma recibió el Premio "Rutas del Vino de España", convocado por la Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin) y por el Instituto de Turismo de España (Turespaña) y, en 2017, recogió el Premio Andalucía de Agricultura y Pesca otorgado por la Junta de Andalucía.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL

viernes, 19 de julio de 2019

  • 19.7.19
Las primeras uvas del marco vitivinícola Montilla-Moriles comenzarán a recolectarse a finales de esta semana o o a comienzos de la siguiente. Así se avanzó ayer durante el pleno que celebró el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles y en el que se puso de manifiesto que la falta de precipitaciones durante buena parte de la primavera aconseja adelantar unas dos semanas el inicio de la vendimia, la más temprana de la Europa continental.



De este modo, la recolección mecánica de las primeras variedades de uva blanca, ideales para la elaboración de vinos jóvenes sin crianza, podría arrancar en la madrugada del próximo lunes, si bien no se descarta que los controles a pie de viña que desarrollan los enólogos de las distintas cooperativas y bodegas adscritas a la DOP Montilla-Moriles aconsejen, incluso, un inicio más temprano.

Tras la recogida de la variedad Chardonnay, la vendimia continuará con las uvas del tipo Verdejo, Sauvignon Blanc y Moscatel para, finalmente, completar la campaña con la recolección de la variedad autóctona del marco Montilla-Moriles, la Pedro Ximénez, que se extiende a lo largo del 85 por ciento de la superficie del marco vitivinícola cordobés.

De esta forma, Montilla-Moriles adelantará casi en veinte días el inicio de la campaña con respecto a 2018, cuando la recolección se inició el 8 de agosto, fecha habitual para el comienzo de la vendimia en el marco cordobés. En esta ocasión, la falta de precipitaciones durante la pasada primavera ha motivado este adelanto de la cosecha, una situación que no es nueva en la zona pues, ya en 2017, la corta de la uva arrancó el 19 de julio, tras una intensa ola de calor que asoló la Campiña cordobesa.

Asimismo, la falta de precipitaciones no solo marcará un inicio más temprano de la vendimia sino que, además, hace temer una caída de la producción con respecto a la pasada campaña próxima al 30 por ciento, si bien se espera cosechar un fruto de "gran calidad" gracias a las suaves temperaturas registradas en los últimos meses, lo que ha favorecido un proceso madurativo sin estrés térmico.

El pasado año, el marco Montilla-Moriles finalizó la vendimia con un aforo final de 44 millones de kilos de uva blanca, una producción que supuso un incremento del 30 por ciento con respecto a la cosecha registrada en 2017 gracias a la tardía maduración de la uva propiciada por una primavera muy lluviosa y un mes de julio anormalmente fresco.

Con todo, en los últimos tiempos, la campaña más productiva fue la del año 2003, con 86,1 millones de kilos de uva, una cosecha que permitió elaborar 14,5 millones de litros de vino, de los que 1,5 millones correspondieron a la variedad Pedro Ximénez y 507.000 litros a vinos jóvenes. Desde entonces, el aforo hecho público por el Consejo Regulador sitúa en 2012 la peor cosecha de la última década, cuando cooperativas y bodegas apenas molturaron 27,6 millones de kilos.

Un sector emblemático

El marco Montilla-Moriles cuenta en la actualidad con algo más de 2.000 viticultores inscritos y con una superficie de viñedo que alcanza las 4.890 hectáreas inscritas en la Denominación de Origen Protegida (DOP), un tercio de ellas ubicadas en la Zona de Calidad Superior. A finales de la década de los setenta, Montilla-Moriles llegó a tener casi 20.000 hectáreas de viñedo y tras el importante arranque de cepas que tuvo lugar en los años ochenta y noventa, la superficie se ha estabilizado prácticamente en la última década.

En la actualidad, la DOP Montilla-Moriles engloba 18 municipios. De este modo, las localidades que conforman la Zona de Producción son Montilla, Moriles, Doña Mencía, Montalbán, Monturque, Nueva Carteya y Puente Genil, así como parte de los términos municipales de Aguilar de la Frontera, Baena, Cabra, Castro del Río, Espejo, Fernán-Núñez, La Rambla, Lucena, Montemayor y Santaella. La Zona de Crianza se completa, además, con el núcleo urbano de Córdoba capital.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

martes, 16 de julio de 2019

  • 16.7.19
Por cuarto año consecutivo, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles emitirá la Tarjeta del Viticultor, un dispositivo electrónico que registra los datos esenciales sobre la cosecha y que persigue controlar el origen de la uva que se recolecte durante la próxima vendimia. De esta forma, gracias a que este sistema permite certificar la calidad de los vinos que se obtengan esta campaña, los viticultores de la comarca estarán exentos de tramitar el Documento de Acompañamiento de Transporte (DAT).



El Consejo Regulador de la DOP Montilla-Moriles, que acaba de abrir el plazo para la renovación o solicitud su Tarjeta del Viticultor, ha señalado que la medida adoptada durante la campaña 2016 ha sido valorada por la Junta de Andalucía como "un sistema válido de garantía de la trazabilidad que exime a los agricultores de esta DOP de la obligatoriedad de tramitar el DAT".

El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía aprobó el pasado día 8 de octubre de 2018 el Decreto 190/2018 por el que se creaba y regulaba el Registro de Explotaciones Agrarias y Forestales de Andalucía (REAFA) y el Documento de Acompañamiento al Transporte (DAT) de los productos agrarios y forestales con el objetivo de organizar y controlar el transporte; mejorar la seguridad y la trazabilidad, y acreditar el origen y destino dificultando la sustracción y posterior venta ilegal.

Este documento de acompañamiento debe estar disponible y ser aportado en cualquier momento, a requerimiento de los agentes de la autoridad, en el traslado de los productos sin transformar desde las explotaciones hasta los lugares de almacenamiento o los primeros destinos de comercialización. Los destinatarios deben conservarlo durante al menos cinco años desde su recepción.

Una medida que, según puntualizó la Junta de Andalucía recientemente, únicamente afectara a aquellas explotaciones de uva de vinificación que envíen uva desde sus explotaciones a bodegas de titulares distintos de los de los viñedos, quedando exentos de esta obligación tanto las bodegas que cosechan uva propia como las cooperativas. Además, a efectos prácticos para la campaña 2019, se podrán considerar como válidos los distintos formatos de volantes de transporte de las distintas Denominaciones de Origen, siempre y cuando contengan la información establecida por el Reglamento 2018/273.

"Esta excepción, y por tanto la eximente de aplicación en todo el territorio de la DOP Montilla-Moriles del DAT en la vendimia 2019, es un reconocimiento de la Administración competente sobre los sistemas de control aplicados por la Denominación de Origen a los productos agrícolas previa a su entrada al lagar, y desea reconocer el esfuerzo y compromiso de nuestros agricultores con este sistema de control", ha señalado el Consejo Regulador de la DOP Montilla-Moriles.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: I. TÉLLEZ

viernes, 28 de junio de 2019

  • 28.6.19
La Junta de Andalucía pondrá en marcha una nueva convocatoria de ayudas dotada de 3,3 millones de euros para alimentos amparados por las denominaciones de calidad andaluza. La consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, Carmen Crespo, que esta semana participó en la Asamblea General de la Conferencia Andaluza de Consejos Reguladores de denominaciones de calidad (CADO), afirmó que la promoción es una cuestión "fundamental" para el Gobierno Andaluz.


Este montante total, que incluye 860.000 euros para las figuras del sector del olivar y casi 2,5 millones para los demás productos, respaldará la promoción en el mercado interior de los productos andaluces incluidos en un régimen de calidad reconocido.

Con ello, el nuevo Ejecutivo andaluz busca reforzar la figura de los Consejos Reguladores, "consciente del papel que juegan en la promoción de la calidad de los productos andaluces y trabaja en una mejor a la gestión, reduciendo burocracia y agilizando los pagos".

"La Junta de Andalucía tiene el compromiso de respaldar las denominaciones de origen y prueba de ello es que en todas las ferias en la que participa esta Administración tienen presencia como símbolo de excelencia", destacó la consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible en la Asamblea General de la CADO.

Por otro lado, la consejera desveló que se está trabajando con la Consejería de Salud para añadir una etiqueta adicional al aceite de oliva virgen, uno de los productos estrella de la comunidad, para que el consumidor sepa lo que supone para la salud. "Es muy importante que sepamos seleccionar esta grasa para el organismo y demostremos a los mercados emergentes que exportamos calidad máxima y que aportamos sostenibilidad al medio ambiente", aseguró la consejera.

Andalucía cuenta actualmente con 66 menciones de calidad entre las que se encuentran 30 Denominaciones de Origen Protegidas (DOP), 33 Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) y tres Especialidades Tradicionales Garantizadas. En cuanto a los 32 Consejos Reguladores existentes, Carmen Crespo puso en valor la tarea que realizan contribuyendo a la prosperidad económica de Andalucía creando riqueza y empleo, y preservando la tradición, cultura y patrimonio natural de la Comunidad Autónoma.

En este sentido, el nuevo presidente de la CADO y director general de la DOP Jerez, César Saldaña, solicitó a la consejera una mejora en la interlocución con la Administración, una mayor agilidad en la concesión de ayudas para la promoción, la intensificación de la lucha contra el fraude asociado al origen y una mayor presencia de los productos con DOP e IGP en las actividades de la Junta de Andalucía.

Andalucía es actualmente la comunidad autónoma española que lidera los sellos de calidad en España, pues del total de 192 DOP o IGP españolas registradas en la Unión Europea, Andalucía cuenta con 33, lo que supone un 17 por ciento del total. La casi 500.000 hectáreas de tierras adscritas a alguna de nuestras DOP o IGP suponen igualmente casi el 16 por ciento del total de la superficie agraria cultivada en nuestra comunidad autónoma.

Finalmente, otro dato que pone de manifiesto la importancia de la calidad diferenciada en el sector agropecuario andaluz es el número de agricultores y ganaderos inscritos en los correspondientes consejos reguladores, algo más de 85.000, lo que supone aproximadamente el 35 por ciento de las explotaciones agrícolas andaluzas.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

viernes, 7 de junio de 2019

  • 7.6.19
Bodegas Robles ha revalidado su posición referente dentro del sector de la producción ecológica en Andalucía con la consecución de una decena de premios en la última edición del Certamen de Vinos Ecológicos "EcoRacimo 2019", celebrado el pasado martes en Montilla y cuyos premios se dieron a conocer ayer en el marco de la Organic Food Iberia en Madrid.


Su PX Bio Bajosol 0/0 consiguió alzarse con la mención Gran Oro, máximo galardón de este certamen. Un premio que compartió con otros cinco vinos participantes de más de 280 muestras a concurso: Castillo de Alicante Rosado 2018, de Bodegas COOP de Alicante COOPV. (Bodegas Bocopa); V89 cosecha 2017 y EIXADERS 2018, de L´Olivera SCCL; Vega Vella Barrica 2017, de Bodegas Cornelio Dinastía de Rioja; y Corisca 2017, de Corisca SL.

Asimismo, la bodega situada en pleno corazón del marco Montilla-Moriles recibió cinco menciones Oro por sus vinos Oloroso Bio Bajoflor 0/6Piedra Luenga Bio CreamPiedra Luenga Bio Fino, su Vermu VRMT Bio y su Fino Bio Bajoflor 2/0. Finalmente, dentro de la categoría Plata, Bodegas Robles fue reconocida por Piedra Luenga Bio PXCaprichoso BioPiedra Luenga Bio Oloroso y Piedra Luenga Bio Amontillado.

Precisamente, la apuesta por la producción ecológica ha marcado la trayectoria de esta decana bodega que, tras iniciar su andadura en 1927, a finales de los años noventa instauró el desarrollo sostenible como eje estratégico de la bodega. A partir de ese momento, se puso en marcha diversos proyectos de investigación con el objeto de establecer los principios del manejo del viñedo ecológico con cubierta vegetal; la elaboración de vinos generosos ecológicos que expresen la identidad de la tierra y la variedad de la uva.

Con ello, Bodegas Robles es a día de hoy la primera y única bodega con Denominación de Origen en Andalucía que produce vino ecológico certificado con manejos de cubierta vegetal en viñedos, así como la primera bodega española en certificar su huella de carbono.

Este camino ha sido reconocido dos veces por el Ministerio de Medio Ambiente. Así, en el año 2006, Bodegas Robles recibió el premio como Mejor Empresa Productiva Ecológica en el Mercado Español; y en el año 2014, con el Premio Alimentos de España a la Producción Ecológica. A su vez, en los dos últimos años ha obtenido el Premio Enoturismo «Rutas del Vino de España» de manos de la Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin) y del Instituto de Turismo de España (Turespaña) y uno de los Premios Andalucía de Agricultura y Pesca 2017, promovidos por la Junta de Andalucía.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

lunes, 3 de junio de 2019

  • 3.6.19
La Red Europea de Ciudades del Vino (RECEVIN), de la que forma parte la Asociación Española de Ciudades del Vino (ACEVIN) –donde se enmarca la Ruta del Vino Montilla-Moriles—, busca en España la nueva Ciudad Europea del Vino 2020. Esta iniciativa, enfocada a la promoción y difusión del enoturismo, permitirá dar a conocer a nivel europeo un destino vitinícola español ubicado en una zona protegida por una Denominación de Origen (DOP).


La Ciudad Europea del Vino es una iniciativa de RECEVIN que tiene carácter rotatorio entre los diferentes países que forman parte de esta asociación europea –Alemania, Austria, Bulgaria, Eslovenia, España, Francia, Grecia, Hungría, Italia, Portugal y Serbia–. De esta forma, el próximo año 2020, el turno será para España.

De las candidaturas presentadas a este concurso saldrá una nueva Ciudad Europea del Vino en la que, durante doce meses, se desarrollarán numerosas acciones y actividades culturales, formativas y de sensibilización, encaminadas a dar a conocer el patrimonio, el paisaje y la gastronomía teniendo como hilo conductor el mundo del vino.

Así, esta iniciativa, que pone el foco durante todo un año en una ciudad o región, se convierte en una excelente herramienta de potenciación y promoción turística, en la que se reconoce una candidatura que proyecta la cultura del vino y las tradiciones del territorio vitivinícola, contribuye a preservar los recursos naturales y paisajísticos que hacen del vino un producto de calidad y permite consolidar vínculos con otras regiones europeas.

De esta manera, las candidaturas participantes deben tener una dimensión europea y demostrar creatividad, siguiendo criterios como el reforzamiento de las actividades de sensibilización en la cultura del vino, la implicación del máximo número de actores económicos y sociales del territorio o la creación de un proyecto catalizador para el desarrollo de la ciudad.

La presentación de candidaturas permanecerá abierta hasta el próximo día 7 de octubre de 2019 y, tras la evaluación de las mismas, se anunciará la ganadora durante el periodo comprendido entre el 25 de octubre y el 8 de noviembre de 2019.

Precisamente, el Ayuntamiento de Montilla recibió el pasado mes de noviembre el reconocimiento de ACEVIN como Mejor Municipio Enoturístico de 2018, una mención que quiso poner en valor el esfuerzo realizado por entidades públicas y privadas para hacer de este sector turístico un recurso de desarrollo económico en la comarca gracias a puesta en valor de su patrimonio histórico y cultural.

Hasta la fecha, las ciudades españolas que han ostentado esta capitalidad han sido Jerez de la Frontera y Cambados. Por su parte, durante este 2019, es la comarca de Sannio, en la provincia italiana de Campania, quien detenta este título otorgado por RECEVIN.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

sábado, 1 de junio de 2019

  • 1.6.19
El Concurso Internacional de Vinos Ecológicos EcoRacimo celebrará los días 3 y 4 de junio su vigésima edición. Por ello, y con motivo de sus veinte años de historia, la organización del certamen nombrará al actor y director cordobés Juan Carlos Villanueva como "catador de honor" de este concurso dirigido a poner en valor los vinos ecológicos y fomentar un modelo de desarrollo sostenible.



El castillo de El Gran Capitán será el escenario escogido para la celebración de la vigésima edición de Ecoracimo. De este modo, tras la inauguración oficial del certamen en la noche del lunes, 3 de junio, el comienzo de la cata de los vinos participantes dará comienzo en la jornada del martes 4 de junio.

Ecoracimo, que año tras año crece en reconocimiento y calidad, contará este año con casi cien muestras más que la edición anterior, y un conjunto de 32 catadores de prestigio entre los que encontramos a la enóloga Paola Medina Sheldon, una de las más influyentes de nuestro país; el consultor enológico Miguel Cruz Márquez; o la directora técnica IFAPA Córdoba, Pilar Ramírez Pérez; junto a periodista especializados, sumillers y enólogos.

La celebración de la cata será el escenario elegido para el nombramiento de Juan Carlos Villanueva como el primer catador de honor del concurso, un reconocimiento que pone en valor el trabajo de este cordobés, embajador de su tierra y sus caldos a lo largo de sus diferentes trabajos profesionales, como en el cortometraje Boutade de los montillanos Dany Ruz (director) y Juan Carlos Rubio (guión).

Licenciado en Arte Dramático por la Escuela Superior de Arte Dramático de Córdoba, Villanueva ha trabajado en series como La PestePlaza Alta, Arrayán, Los Serrano, La que se avecina, Cuéntame como pasó o Allí abajo y en películas como La isla mínima, El niño o No habrá paz para los malvados. Asimismo, ha trabajado con la Compañía Trápala Teatro de Córdoba, con la que ha conseguido distintos premios y menciones por sus interpretaciones y ha colaborado con el grupo Capachos en su segundo espectáculo, Gira el mundo.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
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martes, 28 de mayo de 2019

  • 28.5.19
El sector del vino español desarrollará a partir del próximo 1 de agosto la primera vendimia con la existencia de un contrato homologado de compraventa de uva de vinificación, una propuesta impulsada por la Interprofesional del Vino de España (OIVE) que, aunque no es obligatoria, sí servirá para dar garantías a los agricultores y ayudarles a lograr unas condiciones y un precio justo para su producción.


El nuevo contrato homologado de compraventa de uva –publicado en el BOE el pasado mes de abril– pretende "reequilibrar una cadena comercial que lleva demasiados años marginando a su primer eslabón, como denuncian los agricultores". En este sentido, desde la OIVE recuerda que el vitícola es el último de los sectores en sumarse a la adopción de figuras legales orientadas a dar ciertas garantías a los agricultores.

De esta forma, el contrato homologado de compra de uva busca facilitar y ordenar las transacciones entre los actores de la cadena de valor del vino, y que los operadores dispongan de un mecanismo para la resolución de discrepancias entre las partes.

"Los contratos tipo son una práctica extendida en el ámbito agroalimentario y actualmente sectores como el lácteo, cítricos o forraje tienen contratos homologados vigentes. El fomento de su empleo, además, permitirá la obtención de valiosa información agregada sobre las transacciones acogidas a esta modalidad, que contribuirá a una mejor información en el sector", destacó la OIVE.

Para ello, el nuevo contrato recoge aspectos como un plazo de pago máximo de 30 días desde la entrega de la uva, a excepción de aquellos casos destinados a la producción de vinos amparados por una Denominación de Origen Protegida (DOP) o Indicación Geográfica Protegida (IGP) que cuente con un sistema de validación de la cosecha; los plazos para la expedición de la factura; o el procedimiento para la resolución de conflictos, entre otros aspectos.

Una herramienta para avanzar en el sector que, según señala la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos, "debe ser asumida y utilizada desde que comience esta próxima campaña y que debe ayudar al cumplimiento de los pagos y del precio". Además, al contrato se sumará en breve un estudio de índice de precios y de costes que está preparando la OIVE con el apoyo de UPA.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

sábado, 25 de mayo de 2019

  • 25.5.19
Cerca de una treintena de sumilleres de los colectivos integrados en la Unión de Asociaciones Españolas de Sumillería (UAES) han recalado esta semana en distintas bodegas y lagares de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles con el objetivo de complementar su formación como técnicos especialistas en Vinos Generosos y Vinagres de Montilla-Moriles a través de diferentes sesiones técnicas.



A través de esta iniciativa, impulsada por la Asociación de Sumilleres de Córdoba, la Asociación de Sumilleres de Andalucía y el propio Consejo Regulador de la DOP Montilla-Moriles, los participantes han podido conocer las bondades del territorio de Montilla-Moriles, así como la singularidad de la elaboración y crianza de los vinos generosos y los dulces Pedro Ximénez.

Igualmente, la organización destacó que se trata de una iniciativa de "extraordinario interés" para abrir nuevas vías de colaboración con las diferentes asociaciones de sumilleres, en el doble sentido de generar expectativas por la formación de Montilla-Moriles tanto en origen como en destino.

Para ello, los cerca de treinta sumilleres participantes en esta acción formativa han celebrado diferentes sesiones técnicas directamente en las propias bodegas con el objetivo que fueran más prácticas y aprovechables por los alumnos. Así, el curso ha visitado bodegas y lagares de Montilla y su sierra, o los pagos de Moriles, entre otros puntos de interés.

En este sentido, el Consejo Regulador de la DOP Montilla-Moriles valoró "muy satisfactoriamente" esta iniciativa colaborativa con la UAES, dado que ha permitido poner de manifiesto "el enorme interés por esta zona para los profesionales del mundo de la sumillería, que ven en nuestro territorio y las bodegas de Montilla-Moriles un potencial de desarrollo enorme y con una alta capacidad de crecimiento y comercialización".

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: UAES

domingo, 19 de mayo de 2019

  • 19.5.19
Montilla-Moriles es mucho más que sus finos, sus Pedro Ximénez o sus olorosos, vinos de reconocido prestigio que hacen las delicias de los paladares más exigentes. Conscientes de las nuevas tendencias entre los consumidores, Bodegas Navarro, una de las firmas vinícolas de referencia en Andalucía, ha querido dar un paso más con propuestas originales e innovadoras, dando lugar a La Solé, un vermú elaborado con uvas pasas de la variedad Pedro Ximénez.




Este nuevo producto se enmarca en el proyecto Las tres mujeres, que engloba las tres nuevas marcas de Bodegas Navarro: Pilycrim, conocido por ‘Pily’, el verdejo joven Flor de los Patios, ‘Flor’; y el vermú La Solé, que busca atraer a nuevos consumidores por medio de sabores, aromas y matices presentados en envases con un formato y una imagen más atractiva.

"Nuestro objetivo es llegar a la gente joven con una buena imagen y con un producto de calidad que, poco a poco, les ayude a iniciarse en el consumo del vino", detalló Miguel Jesús Herrador, director-gerente de Bodegas Navarro, quien confió en que las ‘tres mujeres’ de la firma ayuden a acercar a los nuevos consumidores hasta los diferentes vinos gourmet con los que cuenta la bodega, así como al propio marco Montilla-Moriles.

La Solé fue presentada recientemente en el Hotel Miguel Ángel de Madrid, durante el transcurso de un selecto evento que reunió a expertos enólogos, sumilleres y críticos gastronómicos. El nuevo vermú se caracteriza por su proceso de elaboración, cien por cien natural, con uvas pasas de la variedad Pedro Ximénez, que han sido sometidas al tradicional proceso de la soleá –origen de su nombre–, aportando así un sabor agradable al paladar.

Un vino sencillo que se representa con la imagen de una joven cordobesa, casual y desenfadada, que invita al consumidor a disfrutar de una tradición tan arraigada en la provincia como es la hora del vermú y que vuelve a estar en auge. "Es una imagen fresca que invita a los jóvenes a descubrir el universo sensorial de nuestros vinos", destacó el gerente de Bodegas Navarro, quien se mostró convencido de que la "evolución natural" de quienes se acercan al universo enológico de la mano de un producto como el vermú les lleva luego a valorar y disfrutar del fino, del amontillado, del Pedro Ximénez, del oloroso y del palo cortado.




La presentación en sociedad de La Solé representa un nuevo hito en el proceso de transformación y renovación que Bodegas Navarro inició hace seis años con el objetivo de llegar a nuevos consumidores de la mano de sus productos gourmet y a nuevas apuestas, especialmente dirigidas a potenciar el consumo moderado de vino entre el público más joven.

Una bodega centenaria

Bodegas Navarro es la segunda firma más antigua del marco Montilla-Moriles. Fundada en 1830 y con una trayectoria avalada por innumerables galardones, a mediados de la pasada década de los noventa fue adquirida por la familia Herrador Veredas que, en su tercera generación, ha apostado por rejuvenecer su excepcional carta de vinos y, de paso, la propia empresa que, en la actualidad, emplea a una docena de personas con una media de edad que roza los 30 años.

Hoy por hoy, la firma está presente en una veintena de países gracias a una amplia selección de vinos como el Fino Andalucía 1957, el Palecream o el Vino de Misa, productos gourmet como su vino Solera Fundación 1830 o sus vinagres o la nueva línea de vermús, en la que sobresale el prestigioso Premium Rosso Vermouth.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN

sábado, 4 de mayo de 2019

  • 4.5.19
La firma Bodegas Robles, referente en la producción ecológica de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles, participó el pasado mes de abril en la XIII Presentación y Venta de Productos Andaluces en Tokio, organizada por Extenda-Agencia Andaluza de Promoción Exterior y su Oficina de Promoción de Negocios en Japón, una iniciativa cuyo objetivo es dar a conocer la industria agroalimentaria andaluza en el país nipón.


Este evento, celebrado en colaboración con la empresa distribuidora local Musashiya, consistió de un showroom de alimentos andaluces en la sala Suiho del Hotel New Otani de la ciudad nipona, donde los importadores de productos agroalimentarios de la región andaluza pudieron presentar su oferta a casi trescientos profesionales del sector en Japón entre representantes de restaurantes, bares, hoteles, tiendas gourmet, grandes almacenes y prensa.

Con varios premios otorgados por entidades japonesas en su haber, como los galardones Sakura Japan Women’s Wine Awards, Bodegas Robles cuenta desde hace dos años con un proyecto dirigido a promocionar y difundir sus productos en el país nipón, Japón descubre Bajoflor, que ofrece una nueva codificación de los vinos de esta firma cordobesa en la que se buscan los espacios comunes entre los vinos de flor y la cocina asiática.

Precisamente, el interés del mercado nipón por las bebidas y alimentos andaluces ha situado al país como el tercer mercado no comunitario de los alimentos y bebidas de Andalucía, y el segundo de más crecimiento de los quince primeros en todo el mundo desde 2010.

De este modo, Andalucía exportó alimentos y bebidas al mercado japonés en 2018 por valor de 159 millones de euros, lo que significa casi triplicar las cifras de hace una década cuando en 2009 las exportaciones eran de tan solo 59 millones. Andalucía es la segunda comunidad exportadora en 2018 a Japón tras Cataluña con el 17,6 por ciento del total. Asimismo, Japón es el undécimo mercado de destino del sector para la región.

Por ello, junto a Bodegas Robles, otras 69 empresas andaluzas participaron en esta acción promocional, en su mayoría comercializadoras de vino, aunque también con presencia de firmas de aceite de oliva y aceitunas, ibéricos, frutos secos y aperitivos, etc. En concreto, la provincia de Córdoba estuvo representada por Bodegas Robles, Alvear, Anís Machaquito, Pérez Barquero, Anfora Quality Products, Jamones Sierra Morena, Toro Albalá, Alhambra, Mueloliva y Minerva, Finca Duernas-Beloyana, Knolive y Bio Passion.

Mercado en crecimiento

Japón es un mercado con un importante nicho de población de alta capacidad adquisitiva y con una elevada concentración geográfica. Es la tercera economía mundial en términos de PIB y, a pesar de la pérdida de valor del yen, los productos españoles en general son competitivos y cuentan con una reputación muy positiva. 

La calidad de los alimentos y bebidas se complementa con la asimilación a una cultura milenaria, de la que Andalucía es referente en Japón también a través del flamenco, arte que cuenta con innumerables seguidores y con el que se establecen sinergias.

Según los datos de Extenda, el consumidor japonés destina un porcentaje altísimo de su renta a la alimentación y muestra preferencia por productos de elevada calidad, al tiempo que es extremadamente exigente con la presentación. Los alimentos transformados, los ecológicos y aquellos que incorporen mayor valor añadido a través de sus cualidades y presentación son los que mayor grado de aceptación tienen.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN

jueves, 2 de mayo de 2019

  • 2.5.19
Patios de Bodega. Así se denomina el original producto enoturístico que ha vuelto a poner en marcha el Ayuntamiento de Montilla, con la colaboración de la Diputación de Córdoba, y que hará posible que cuatro bodegas y cinco lagares de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles unan la tradición y el patrimonio del vino con una de las fiestas más reconocidas de la capital: los Patios de Córdoba.



Este próximo sábado, la localidad cordobesa de Montilla dará comienzo a la cuarta edición del programa Patios de Bodega, una iniciativa dirigida a la puesta en valor del patrimonio enológico de la ciudad durante el mes de mayo que, en esta ocasión, se desarrollará con la colaboración de nueve bodegas y lagares ubicados en el casco urbano de la ciudad, así como en la Sierra de Montilla.

El programa, que se desarrollará del 4 al 26 de mayo próximos, permitirá disfrutar de manera gratuita de los patios de estos templos vinícolas durante casi un mes, además de visitas guiadas con degustación de vinos al precio de cinco euros durante los fines de semana.

"Mayo es un momento clave a nivel turístico en Montilla y por ello desde hace cuatro años se ha apostado por potenciar los patios de nuestras bodegas y lagares", destacó el concejal de Promoción Económica, Innovación y Turismo, Manuel Carmona, en la presentación de la cuarta edición de esta iniciativa que permite disfrutar del patrimonio enológico y de la belleza de los patios engalanados con flores.

Carmona señaló que, atendiendo al crecimiento exponencial de visitantes que ha registrado Patios de Bodega y la participación de una nueva bodega, se prevé superar los más de 2.500 visitantes contabilizados el pasado año. Así, si el primer año se rozó las 800 visitas, en su segunda edición fueron más de 1.250 las personas que acudieron hasta los patios de las bodegas y lagares montillanas, y 2.566 en 2018.

Bodegas Alvear, Pérez Barquero, Cruz Conde y Robles serán las propuestas urbanas de este año, mientras que en la Sierra montillana los visitantes podrán disfrutar de los patios de los lagares Cañada Navarro, La Inglesa, Los Raigones y La Primilla, y Bodegas Cabriñana, que se suma por primera vez a este proyecto.



Un proyecto turístico "de gran calidad" al que, según adelantó Carmona, se le sumará por segundo año consecutivo la propuesta Ven de patios, dirigida a la puesta en valor de espacios tanto públicos como privados de especial belleza y singularidad. "Gracias a esta iniciativa se ha conseguido que la figura del patio también se identifique con ese mayo montillano", subrayó el edil.

Además, para facilitar la visita de los distintos patios, el Ayuntamiento, junto con las bodegas y lagares participantes, han adaptado los horarios de visita a las necesidades de los visitantes. De este modo, los pases gratuitos tendrán lugar de lunes a domingo, en horario de 10.30 de la mañana a 13.30; por su parte, las visitas guiadas –cuyas entradas estarán disponibles en www.turismoyvino.es– contarán con pases a las 11.00, 12.00 y 13.00 de la tarde,  los sábados y domingos del mes de mayo.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: I. TÉLLEZ

domingo, 28 de abril de 2019

  • 28.4.19
El Aula de Viticultura del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles ha alertado ya de las primeras manchas de mildium en tres viñedos del marco vitivinícola cordobés. Según avanzó en su boletín semanal la Agrupación para el Tratamiento Integrado en Agricultura (Atria), los primeros síntomas de esta epidemia vegetal –que afecta a las viñas especialmente durante la primavera– se detectaron el pasado jueves en las inmediaciones de la finca La Rentilla, en la Sierra de Montilla, y cerca de la Fuente de El Cañuelo de Montemayor, en cuyo término municipal se detectó ayer mismo una tercera mancha.



Con todo, Ángela Portero, responsable del Aula de Viticultura, no descartó que "en los próximos días vayan apareciendo nuevas manchas", algunas de las cuales tienen su origen en las lluvias que se registraron durante la pasada Semana Santa en viñedos que en esos días tenían pámpanos de más de 10 centímetros. Tal y como ha vuelto a ocurrir este año, los agricultores de Montemayor son, por lo general, los primeros en dar la alerta de la presencia de esta epidemia vegetal, al contar con viñedos en terrenos arenosos, donde la brotación se produce de manera más temprana.

En declaraciones a Montilla Digital, la responsable del Aula de Viticultura del Consejo Regulador hizo hincapié en que si observa una mancha de mildiu en un viñedo, “es importante no arrancar la hoja de la cepa” y avisar a las cooperativas o al Servicio de Sanidad Vegetal de la Delegación Territorial de Agricultura, en los teléfonos 957 001 002 o 957 001 666, o bien a través de esta dirección de correo electrónico.

"Todavía quedan varios avisos con premios pendientes de asignar en el marco del Concurso Pedro Cabezuelo", añadió Ángela Portero, en referencia a estos galardones que pretenden reconocer el trabajo realizado por los viticultores del marco Montilla-Moriles en la detección precoz del mildiu.

Conocido en otras regiones como añublo o mildeo, este hongo parásito originario de América puede ocasionar daños devastadores en todos los órganos de la planta si el clima le favorece. De esta forma, representa una de las enfermedades criptogámicas más peligrosas y de las más temidas por los viticultores porque, cuando la infección es grande, puede devastar toda la producción de una zona vitivinícola.

Una vez que se detecta la primera mancha, el Aula de Viticultura del Consejo Regulador da la voz de alarma y los viticultores empiezan a aplicar los tratamientos correspondientes, a base de productos penetrantes y sistémicos que actúan incluso cuando la enfermedad se ha hecho presente en la planta. De esta forma, a los viñedos afectados se les pueden aplicar tratamientos a base de cobre que, además de ofrecer buenos resultados, tienen un coste relativamente bajo. No obstante, si la infección es mayor, es recomendable acudir a productos sistémicos, con lo que el tratamiento se encarece considerablemente.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

sábado, 27 de abril de 2019

  • 27.4.19
La Comandancia de la Guardia Civil de Córdoba presentó ayer la edición especial de dos vinos desarrollada en colaboración con el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles con motivo del 175.º aniversario del Cuerpo. Tras su presentación en el marco de la XXXVI Cata de Vino Montilla-Moriles, que se celebra hasta este domingo en Córdoba, estos vinos estarán disponibles para todas las personas que estén interesadas.



La selección de los dos vinos conmemorativos, un fino y un Pedro Ximénez, tuvo lugar el pasado mes de marzo en una cata a ciegas celebrada en el castillo de Montilla, en la que varios expertos catadores, juntos a miembros de la Guardia Civil y del Consejo Regulador, degustaron ocho finos y cuatro Pedro Ximénez procedentes de seis bodegas del marco.

"Queríamos celebrar este aniversario de una forma que involucrarse a toda la ciudadanía, pero también que trascendiese de la provincia y llevara fuera de sus fronteras uno de los recursos turísticos y motores del desarrollo económico como son las DOP y, concretamente, los vinos Montilla-Moriles", señaló el teniente coronel jefe de la Comandancia de Guardia Civil de Córdoba, Juan Carretero, acerca de esta iniciativa.

Asimismo, durante su presentación en la Cata de Vino, el teniente coronel destacó que ambas botellas conmemorativas cuentan con una etiqueta para el cuello que, en su parte frontal, presenta el óleo El Hornillo, una obra que representa la vigilancia del medio rural por una pareja de la Guardia Civil en uniforme de servicio en la localidad de La Rambla.



Este óleo está inventariado en el Puesto de la Rambla y ha sido donado por Antonio Briega, un guardia civil en situación de retiro como consecuencia de las secuelas del disparo recibido cuando intentaba detener al autor de un delito de violencia de género en Montalbán.

Tras su presentación oficial, la Comandancia de la Guardia Civil de Córdoba dispondrá de estas botellas conmemorativas para todas las personas interesadas en adquirirlas. Para ello, deberán remitir previamente solicitud al correo cordoba-175aniversario@guardiacivil.org.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

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