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domingo, 12 de enero de 2020

  • 12.1.20
Montemayor Digital se hace eco en su Buzón del Lector de una carta abierta remitida por el investigador montemayorense José Francisco Luque Moreno, autor del libro Montemayor 1900-1945. Cuestión Social, República, Guerra y Represión, en respuesta al comunicado que hizo público la Asociación Cultural "Alcalde Antonio García" [y que puede leer aquí]. Si desea participar en esta sección, puede enviar un correo electrónico exponiendo su queja, comentario, sugerencia o relato. Si quiere, puede acompañar su mensaje de alguna fotografía.



Desde el 16 de julio de 2019, fecha en la que contesté con una primera carta a la petición de colaboración de la Asociación Cultural “Alcalde Antonio García” para la confección de los paneles del llamado Rincón de la Memoria, no he recibido respuesta de la citada asociación, del grupo municipal de IU ni del equipo de gobierno municipal de este mismo signo.

Ni siquiera mis tres artículos de opinión dados a conocer en este periódico ha motivado que alguien en representación de la asociación, del grupo político o del equipo de gobierno se ponga en contacto conmigo. Por ello, ante la reciente publicación en Montemayor Digital de la carta abierta Un recuerdo a todas las víctimas por parte de la Asociación Cultural “Alcalde Antonio García”, procedo a responder por este mismo medio a lo que en ella se recoge.

1.º Mi rechazo a colaborar con la asociación estuvo motivado por la indicada falta de respuesta y, por tanto, por no ofrecerme garantía alguna para no ser nuevamente utilizado como ocurrió con el monolito de 2004, esto es, sólo para conseguir la información y documentación solicitada, pasando las opiniones o enfoques que pudiera aportar a la basura. Al no recibir ni respuesta ni garantía alguna, simplemente opté por no ser nuevamente el “tonto útil” de este asunto.

Esta negativa a colaborar la comuniqué a la Asociación Cultural “Alcalde Antonio García” en una segunda carta con fecha de 26 de octubre de 2019. Pero no solamente esta negativa, sino mi desautorización absoluta a que utilizaran cualquier información y documentación contenida tanto en mi libro Montemayor 1900-1945. Cuestión Social, República, Guerra y Represión como en cualquiera de mis restantes publicaciones. Esta petición fue vulnerada por la asociación, con lo que queda perfectamente reflejada la conducta cívica y la ética personal de sus miembros.

Como consecuencia de haber hecho caso omiso a dicha petición, el resultado de los paneles no pudo ser más bochornoso: además de numerosísimas erratas, de un total de 90 nombres, nada menos que un 30 por ciento (27) no deben figurar en ellos y faltan más de 20 nombres por inscribir. Todo un fraude a la memoria de las víctimas y un atentado al patrimonio histórico de Montemayor.

Tengo que decir bien claro que en este proyecto solo he sido utilizado por parte de la Asociación Cultural "Alcalde Antonio García". Esta asociación ha usado mis investigaciones para confeccionar los paneles sin mi consentimiento y en contra de mi voluntad. Y no contentos con eso, han rotulado mi nombre sin autorización alguna por mi parte en el tercer panel bajo un apartado titulado "Fuentes Históricas".

Con ello, la asociación no solo trata de avalar el contenido del Rincón de la Memoria, sino eximirse de toda responsabilidad y no hacer frente al malestar que les pueda llegar por parte de los familiares de las víctimas, haciendo recaer todo lo anterior sobre mi persona.

Por todo ello, y aunque la asociación en su carta abierta se cuida de omitir esta cuestión por completo, espero tal y como tengo solicitado que mi nombre sea borrado y que toda la responsabilidad que pueda haber la asuman ellos, que son los verdaderos responsables.

2.º Desde la asociación se anuncia una corrección de errores de los paneles. Aunque responderé a esta cuestión más adelante, quiero pedir a la Asociación Cultural "Alcalde Antonio García" que se aproveche esta coyuntura para tratar esta iniciativa memorialista de forma plural y participativa, aparcar las prisas, tratar de encauzar el malestar generado entre los familiares de las víctimas y llegar a un consenso sobre el contenido que deben reflejar los paneles antes de rotularlos de nuevo.

De ser así, sigo dispuesto a colaborar aportando la documentación e información de que dispongo para la corrección y actualización del Rincón de la Memoria. De esta forma, esta actualización podría aprovecharse para llevar a cabo una nueva inauguración donde estén presentes y tengan participación activa tanto las distintas ideologías que quieran hacerlo como los familiares de las víctimas que así lo deseen.

Respecto a la corrección de errores que se anuncia por parte de la asociación, el primer panel pasará a tener este encabezamiento: "Montemayorenses asesinados en la Guerra Civil 1936-1939". Ante este hecho, vuelvo a incidir en lo ya expuesto en mi tercera carta abierta publicada en Montemayor Digital.

Todas y cada una de las 29 víctimas de ese panel son resultado del golpe de Estado militar de 1936 y no de la Guerra Civil. Seguir manteniendo este encabezamiento no es más que, tal y como explicitó magistralmente Luis Naranjo Cordobés en su conferencia pronunciada en las II Jornadas de Memoria Histórica de Montemayor, ocultar el concepto historiográfico de golpe de Estado. Y de llevarse a cabo esta corrección en esos términos, dicha ocultación estaría realizada nada menos que a nivel institucional, ya que el Ayuntamiento de Montemayor colabora con esta iniciativa.

No tengo inconveniente alguno en que en este panel se rotulen también las víctimas de derechas. Ahora bien, en caso de hacerse, debe quedar reflejado en este muro –además del nombre, la edad, la fecha del asesinato y la profesión– la ideología de todas ellas, quedando delimitadas de esta forma las víctimas de la aplicación del plan de exterminio ejecutado por los golpistas de las víctimas de los resistentes al golpe. Todo esto también quedó perfectamente claro en la conferencia del profesor Naranjo, ya que incluso apuntó los datos e información que debe contener todo memorial de víctimas digno de tal nombre y que no son otros que los señalados.

Afirmar que en este panel “no caben explicaciones profundas”, remitir a la bibliografía y no discernir a las víctimas de la aplicación del plan de exterminio de las víctimas de los resistentes al golpe solo conduce, tal y como afirmó el profesor Naranjo en su ponencia, a la equidistancia y a la antimemoria. Si este es el objetivo de la asociación, no sé para qué han elaborado este proyecto ni para qué le han hecho perder el tiempo a todo un ex director general de Memoria Democrática de la Junta de Andalucía, haciéndole venir a Montemayor para, a continuación, hacer caso omiso a todo lo que apuntó en su conferencia.

Y si se trata de leer para saber más, que al menos digan a dónde acudir, puesto que el principal estudio que recoge todas estas cuestiones por lo que a Montemayor respecta continúa agotado prácticamente desde su publicación en 2011.

En cuanto al segundo panel, relativo a las mujeres represaliadas, se anuncia que está “revisado”. Este muro está encabezado con la leyenda "En homenaje a todas nuestras mujeres, que fueron maltratadas psicológicamente, físicamente violadas y ultrajadas para escarnio público, por mantener su ideología y defender el Gobierno legítimo de la II República de España y su familia (J.L.C.)".

Aunque ya di a conocer en mi tercera carta abierta las erratas que contiene, los nombres que no deben figurar y que falta una veintena de víctimas, sobre este panel y ese texto quiero hacer algunas aclaraciones. En primer lugar, no conozco memorial alguno en el que se recoja una relación de mujeres represaliadas en un cementerio que no sean víctimas mortales.

Por otra parte, de las más de sesenta mujeres de nuestro municipio que fueron víctimas de la represión franquista, solo un 20 por ciento sufrieron los tipos de represión reseñados en el encabezamiento. Por este motivo, entiendo que dicho texto no es representativo del contenido del panel y debería cambiarse.

La mujer sufrió una represión específica por parte de los golpistas. Tal y como señala Pura Sánchez Sánchez, una de la mayores especialistas en esta temática, la mujer fue considerada botín de guerra, cosificada, deshumanizada y usada como medio y como mensaje.

Para los varones vencidos, era el medio por el cual se les humillaba nuevamente tras la derrota, ya que, en muchos casos, el ser madre, esposa o novia era razón más que suficiente para sufrir la represión en un principio reservada al hijo, esposo o novio en el caso de no poderla aplicar a estos. Para ello, ni siquiera la maternidad próxima o la edad de algunas de las víctimas resultó impedimento alguno.

Para todas las mujeres, tanto las vencidas como las mujeres de los vencedores, el recuerdo del castigo sufrido por sus congéneres y el terror paralizante ante actos tan bárbaros constituyó el mensaje que impediría durante muchos años intentar romper de nuevo los estrechos límites de su confinamiento doméstico.

Tanto por la represión específica sufrida por la mujer como por los actos tan bárbaros en que aquella consistió, entiendo que el contenido de este panel debe tratarse con mucha delicadeza, cautela y ser fruto de un trabajo colectivo previo con los familiares de las víctimas que permita alcanzar un consenso y delimitar qué información relativa a las mujeres represaliadas debe rotularse.

Al respecto, y por si sirve de orientación, puedo decir que por los escritos que he recibido predomina la opción de que solo conste el nombre de las víctimas, aunque también me han llegado testimonios que prefieren que el nombre de su familiar no aparezca.

De extraordinaria gravedad es el comentario realizado en la carta abierta de la Asociación Cultural "Alcalde Antonio García" relativo al tercer panel, ya que aparece entrecomillada una frase de mi libro totalmente descontextualizada. La asociación cultural pretende imputarme que yo mantengo en mi estudio "una relación –forzosamente incompleta– de nombres [17 víctimas, añado] que recibieron sepultura en el cementerio de la localidad".

En mi libro digo esto acerca de este asunto: "Podemos estimar el total de personas enterradas en la fosa en un número superior a 70". Y aclaro: personas, que no nombres. Las únicas víctimas de las que tengo documentación de que fueron inhumadas en la fosa son cinco, todas ellas aparecen recogidas en mi libro y, por tanto, solo ellas deben figurar en el tercer panel.

Tres están reflejadas en el listado: Francisco Jurado Crespo –que fue asesinado el 3 de agosto de 1936 y no el 3 de septiembre de 1936–, Francisco González Carmona y Antonio Ariza Antúnez. Las dos víctimas que faltan son Rafael Blanco Serrano, de Fernán-Núñez, asesinado el 30 de septiembre de 1936; y José Cárdenas, de Montilla, asesinado el 5 de agosto de 1936. De esta forma, nada menos que 16 nombres deben ser suprimidos.

El párrafo completo y que ha omitido la asociación en su carta abierta es este: "Al margen de las personas ya citadas [las 5 víctimas de las que conservo documentación de que fueron inhumadas en la fosa] y dadas las características de la represión franquista, “el fascismo en acción, procurando no dejar huellas del exterminio”, en palabras de Francisco Moreno Gómez, resulta poco menos que imposible realizar un listado exhaustivo de los asesinados enterrados en la fosa común de Montemayor.

Aún así, atendiendo a la mecánica represiva y al lugar de los fusilamientos, una relación –forzosamente incompleta– de nombres que recibieron sepultura en el cementerio de la localidad podría ser la siguiente:". Y a continuación, como ya he indicado, aparece un listado de 17 víctimas como mera hipótesis sin, de momento, confirmación documental alguna.

Si el presidente de la Asociación Cultural "Alcalde Antonio García" mantiene que las víctimas que aparecen en este tercer panel son "los nombres de los fusilados identificados de la fosa", tal y como apuntó en el acto de inauguración de las II Jornadas de Memoria Histórica de Montemayor, lo que tiene que hacer es demostrarlo, porque yo no lo afirmo. Y si el problema está en la falta de comprensión del contenido de mi libro, lo mejor que puede hacer la asociación es dedicarse a otros proyectos y, de paso, dejar de utilizar mis trabajos.

3.º La Asociación Cultural “Alcalde Antonio García” aclara que “se ha querido poner los apodos de las víctimas en los listados con la intención de que sean reconocidos por el mayor número posible de personas y, por tanto, en ningún momento debe ser tomado como falta de respeto”.

Tras publicar en Montemayor Digital mi tercera carta abierta, recibí numerosas peticiones de amistad en Facebook de familiares de víctimas que aparecen en dichos listados para, mediante mensajes privados, solicitarme información, trasladarme quejas e incluso asesoramiento para reclamar la corrección de los errores que señalaba en el artículo indicado.

Tengo que decir que una de las quejas más comunes es que se haya insertado en los paneles los apodos de algunas víctimas. Todo el vecindario de Montemayor tiene apodo, aunque no todas las víctimas rotuladas en los paneles lo llevan. A título de ejemplo, una de las mujeres represaliadas del segundo panel es familiar del presidente de la asociación y su apodo aparece recogido en mi libro. Sin embargo, en el panel no se recoge su apodo a continuación de su nombre.

¿Por qué en este caso no se ha insertado su apodo para que esta víctima sea reconocida por el mayor número posible de personas?. ¿Por qué lo que se ha hecho para otras víctimas no se ha hecho, por ejemplo, para esta víctima de la que es familiar el presidente de la asociación?

Además, teniendo en cuenta que los paneles se ubican en el Cementerio Municipal, lo que resulta evidente es que, al menos hasta donde he podido constatar, en ninguna de las inscripciones de las lápidas del cementerio se recoge apodo alguno. Por tanto, sugiero que se reflexione sobre esta cuestión y que se indague sobre este asunto entre los familiares de las víctimas con la finalidad de evitar cualquier malestar al respecto.

4.º Por último, la carta abierta de la Asociación Cultural "Alcalde Antonio García" finaliza rogando "a los familiares de estas víctimas –que son de todos– que acepten este trabajo como un homenaje a sus seres queridos". Hasta ahora, si algo ha quedado claro es que estas víctimas han sido patrimonializadas por dicha asociación, por IU y por el actual equipo de gobierno de este mismo signo político, sin contar con sus familiares, los cuales ni han sido informados de este proyecto ni han tenido posibilidad alguna de participar en la elaboración de su contenido.

Por ello, quiero terminar este texto con algo ya comentado: que la corrección de errores de los paneles sea aprovechada por la Asociación Cultural "Alcalde Antonio García" para tratar esta iniciativa memorialista de forma plural y participativa, aparcar las prisas, tratar de encauzar el malestar generado entre los familiares de las víctimas y llegar a un consenso sobre el contenido que deben reflejar los paneles antes de rotularlos de nuevo.

JOSÉ FRANCISCO LUQUE MORENO
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR

NOTA: Los comentarios publicados en el Buzón del Lector no representan la opinión de Montemayor Digital. En ese sentido, este periódico no hace necesariamente suyas las denuncias, quejas o sugerencias recogidas en este espacio y que han sido enviadas por sus lectores.







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