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miércoles, 14 de noviembre de 2018

  • 14.11.18
El Consejo de Gobierno ha incorporado cinco municipios de Córdoba, ocho de Málaga, cuatro de Sevilla y uno de Granada al acuerdo de declaración de fenómenos meteorológicos adversos aprobado el pasado 30 de octubre. Con ello son ya 106 los términos municipales incluidos en el plan de actuación previsto para la reparación de los caminos rurales dañados en los últimos meses, con una dotación prevista de 20 millones de euros cofinanciados al 75 por ciento por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural.



Los municipios que entran en la relación son Fuente Obejuna, Montilla, Palma del Río, Pozoblanco y Puente Genil, en Córdoba; Alhaurín el Grande, Coín, Colmenar, Monda, Ojén, Serrato, Tolox y Vélez Málaga, en la provincia de Málaga; Algámitas, Gilena, Herrera y Lantejuela, en Sevilla, y Montefrío en Granada. La decisión se adopta una vez que, con posterioridad a la aprobación del acuerdo, los servicios técnicos de la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural también han constatado daños en estas zonas.

Con la ampliación aprobada ayer, el plan de actuación se extenderá a 48 municipios malagueños, 19 sevillanos, 11 jiennenses, 14 granadinos, nueve almerienses y cinco cordobeses, donde los daños en los caminos rurales han dejado aisladas a muchas explotaciones agrícolas y ganaderas e impiden el mantenimiento del potencial productivo. Las obras previstas se iniciarán a lo largo de noviembre, si bien en algunas de estas zonas ya se han realizado intervenciones que exigían una actuación inmediata.

El plan de actuación forma parte del conjunto de primeras medidas urgentes de máxima prioridad para hacer frente a los daños del último temporal, aprobadas por el Gobierno andaluz el 30 de octubre, con una dotación total de 37,71 millones de euros y especial atención a las provincias más afectadas, Málaga y Sevilla. Esta intervención extraordinaria se articuló en dos decretos ley, uno para caminos rurales y otro para colaboración con las entidades locales, y en la aplicación del Fondo de Contingencia del Presupuesto de la Junta para trabajos de emergencia en infraestructuras viarias, hidráulicas y educativas.

De la dotación total consignada, 20 millones de euros corresponden a la reparación de caminos rurales; 6,7 millones a obras en carreteras; 6,48 a infraestructuras hidráulicas, cauces públicos y caminos forestales; 3,5 a la colaboración con ayuntamientos y diputaciones para actuaciones de emergencia en infraestructuras, instalaciones y servicios básicos de competencia municipal; 591.816 euros a intervenciones en centros educativos; 331.615 euros a centros sanitarios, y 100.000 a la reparación del Muro de San Miguel de los Baños Árabes de Ronda.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
  • 14.11.18
El inicio de la campaña de recogida de la aceituna registra un importante retraso con respecto a ejercicios anteriores ante el bajo rendimiento que ofrece el fruto en la mayoría de las explotaciones cordobesas como consecuencia de las fuertes lluvias de la pasada primavera, y un verano de temperaturas muy suaves. Por todo ello, según ha informado la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) de Córdoba, el primer mes de campaña se ha saldado con una producción de sólo 600 toneladas de aceite.



El presidente de Asaja-Córdoba, Ignacio Fernández de Mesa, subrayó que el retraso generalizado en el inicio de la campaña en la provincia está provocado por unos rendimientos que, hasta el momento, "son bajos y por tanto la mayoría de los olivicultores estén decidiendo esperar algunos días más para comenzar con la recogida".

De esta forma, la producción de 603 toneladas de aceite registrados durante el pasado mes de octubre según los datos de la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA), supone la cifra más bajas de cosecha en un mes de octubre de los últimos años y muy por debajo de las 3.310 toneladas producidas en octubre de 2017.

Asimismo, el presidente de Asaja-Córdoba destacó que el retraso de la cosecha ha hecho que los excedentes acumulados en este año, que permiten servir de enlace con la siguiente campaña, son menores que los del ejercicio anterior lo que, acompañado a las excelentes salidas al mercado de aceite de oliva en el primer mes de campaña de comercialización, supone contar con el aceite "muy justo" para cumplir con las necesidades del mercado.

"Con tan pocas disponibilidades, teniendo en cuenta que este año el aforo mundial se sitúa por debajo de la campaña pasada, debe haber unos precios razonables para los olivareros ya que, teniendo en cuenta un consumo externo e interno similar, se llegará a octubre de 2019 con un enlace como el actual o incluso menor", sostuvo Fernández de Mesa

En concreto, las salidas de aceite se sitúan en 12.906 toneladas, frente a las 17.041 del año pasado, y las existencias finales en 17.361 toneladas en comparación a las 21.455 toneladas de octubre de 2017. "Las salidas de octubre son una muestra más de que el mercado del aceite es capaz de absorber todo lo que se produce, máxime cuando durante todo el año anterior se han mantenido unos precios razonables en todas las categorías de aceite", señaló el presidente de Asaja-Córdoba.

Con todo, el aforo que estimó la Junta de Andalucía a principios de la nueva campaña prevé una producción de 280.006 toneladas de aceite en Córdoba, creciendo un 9,9 por ciento respecto a la campaña anterior. Además, la producción prevista para Andalucía será de 1,33 millones de toneladas, un 39 por ciento más que el año pasado, y en España, 1,55 millones de toneladas (un 23% más).

Por su parte, la producción la mundial prevista por el Consejo Oleícola Internacional (COI) es de 3,064 millones de toneladas, lo que implicaría un 7,6 por ciento menos de producción mundial debido a las bajas estimaciones de cosecha de los países tradicionalmente productores como Italia, Grecia o Túnez.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN

martes, 13 de noviembre de 2018

  • 13.11.18
El periodismo que contará el futuro. Así se titula la nueva obra que acaba de ver la luz de la mano de la editorial Comunicación Social y en la que Antonio López Hidalgo, miembro del Consejo Editorial de Andalucía Digital, analiza los retos a los que se enfrentan los profesionales de la información y el incierto futuro del sector, sometido a los convulsos cambios que ha propiciado la globalización y la irrupción de nuevas tecnologías.



El volumen se estructura en torno a cuatro capítulos escritos en diferentes momentos y publicados en distintas publicaciones en los últimos años. El primero de ellos, titulado Los géneros periodísticos según Honoré de Balzac, es un estudio introductorio a la clasificación de los textos periodísticos que el autor francés esboza en su Monografía de la prensa parisina (Los periodistas), que vio la luz por primera vez en castellano en 2009 en una cuidada edición de Comunicación Social Ediciones y Publicaciones.

El segundo capítulo, José María Carretero, escritor ‘porno’ y pionero de la entrevista-perfil, se publicó en la revista Andalucía en la Historia en 2015, y profundiza en la figura del periodista montillano José María Carretero Novillo (1887-1951), más conocido por el seudónimo de El Caballero Audaz, del que López Hidalgo es un reputado especialista.

El tercer capítulo, titulado Situación laboral y producción informativa. El reto de los profesionales de la información, recoge una conferencia del autor en el marco de las primeras Jornadas sobre Relaciones Laborales y Medios de Comunicación, celebradas en la Facultad de Comunicación de Sevilla, mientras que el capítulo que cierra el volumen, El periodismo que contará el futuro, y que da título a todo el volumen, apareció por primera vez en 2016, en la revista latinoamericana de comunicación Chasqui, editada por el Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina.

"Como algunos platos de la 'nouvelle cuisine', el lector entenderá que este volumen, como un buen aperitivo, no sacia el hambre, pero tal vez dé vuelo a la imaginación capaz de dibujar horizontes en un tiempo en el que los recortes presupuestarios y de otros tipos, por desgracia, han llegado no solo al papel", sostiene Antonio López Hidalgo quien, no obstante, defiende convencido de que "el periodismo es una herramienta imprescindible para descifrar la Historia y entender nuestras vidas".

Un reputado especialista en Periodismo

Catedrático de Redacción Periodística en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, Antonio López Hidalgo (Montilla, 1957) publicó su primer libro en 1990, El sindicato clandestino de la Guardia Civil, una obra realizada al alimón junto a Juan Emilio Ballesteros, por la que fueron procesados y absueltos posteriormente.

En la editorial Comunicación Social, Antonio López Hidalgo también ha publicado El periodista en su soledad; De la vida y otras anécdotas; El Titular. Manual de titulación periodística; Géneros periodísticos complementarios. Una aproximación crítica a los formatos del periodismo visual; y La Columna. Periodismo y literatura en un género plural. Entre otras obras, es autor de La exactitud de la nostalgia, La ciudad perdida, El privilegio del olvido, La belleza de las pequeñas cosas o Escrito en Brasil.

En 2010, el periodista montillano presentó en la Diputación de Córdoba El ruido y las nueces, una obra que recopila el medio centenar de columnas que López Hidalgo publicó en el Diario Bahía de Cádiz entre los años 2005 y 2006. El acto, que congregó a un buen número de amigos y profesionales de la información, fue conducido por el periodista y escritor Juan Cruz, director adjunto de El País, quien reconoció que "a Antonio López Hidalgo da gusto leerle".

Profesor invitado en varias universidades iberoamericanas, es Premio de Narrativa de la Asociación Cultural "Marquesado de Priego", además de miembro de la Cofradía de la Viña y el Vino, para la que concibió en septiembre de 1992 la primera Exaltación del Vino de Montilla. De igual manera, Antonio López Hidalgo es miembro del Patronato de la Fundación Biblioteca Manuel Ruiz Luque.

J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: CELIA LÓPEZ
  • 13.11.18
El salón de actos del Palacio de la Merced, sede de la Diputación de Córdoba, ha acogido hoy la celebración de las II Jornadas sobre el Regadío en la provincia, iniciativa que, bajo el título Criterios de asignación de recursos, ha sido impulsada de forma conjunta por la Junta de Andalucía, las Cooperativas Agroalimentarias andaluzas, Asaja, COAG y UPA, y la institución provincial.



El máximo responsable de la Diputación cordobesa, Antonio Ruiz, ha hecho hincapié en que este encuentro ejemplifica el trabajo que se viene realizando en torno a la Mesa del Regadío y que supone "el esfuerzo común de administraciones y organizaciones agrarias en busca de un objetivo común como es el análisis de futuro sobre la superficie de regadío".

Ruiz ha recordado que Córdoba cuenta con 184 almazaras, 4 denominaciones de origen de aceite de oliva y unas 352.293 hectáreas de olivar, y de ellas un 16 por ciento se encuentra en parcelas de regadío, lo que representa "un porcentaje muy pequeño si se tiene en cuenta que almacenamos el 50 por ciento de agua de la cuenca".

"Nuestra provincia es la que más agua almacena de la cuenca y, sin embargo, es la que menos superficie de regadío tiene, situación que debe ser revertida, utilizando de manera provechosa las concesiones que ya tenemos, y a su vez, planteando la necesidad de tener acceso a más agua", ha continuado Ruiz.

El presidente de la Diputación ha insistido en que para seguir siendo competitivos en el sector agroalimentario, es necesario asumir que "el agua va a ser un bien determinante a la hora de asegurar en el presente y en el futuro más inmediato esa competitividad de nuestra agricultura y, muy específicamente del olivar". "Por ello, administraciones y organizaciones agrarias trabajamos en la misma dirección, para conseguir objetivos comunes relacionados con un bien tan escaso como es el agua", ha concluido Ruiz.

Por su parte, el delegado provincial de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía en Córdoba, Francisco Zurera, ha remarcado que la Mesa del Regadío se presenta como un instrumento para defender el futuro del campo cordobés, a la vez que sirve para concienciar del momento de competitividad que vive el sector agroalimentario en general.

Zurera ha puesto de manifiesto que se trata de establecer un punto de debate en el que realizar un análisis más profundo sobre lo que significa un campo con agua y un campo sin agua, en aras de poner más tierra en regadío.

"Si miramos los datos de 1987, comprobamos que, desde un punto de vista concesional, teníamos 228 hectómetros cúbicos de agua más de lo que tenemos hoy en 2018, por lo que si recuperamos estas concesiones, que entendemos nos pertenecen, podríamos poner en regadío 150.000 hectáreas de olivar", ha finalizado Zurera.

Estas II Jornadas sobre el Regadío en la provincia serán clausuradas por la delegada de Desarrollo Económico de la Diputación de Córdoba, Ana Carrillo, acompañada por el consejero de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, Rodrigo Sánchez Haro.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
  • 13.11.18
La Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural ha iniciado un nuevo pago de 12,2 millones de euros de ayudas agroambientales de la campaña 2017 para un total de 8.552 beneficiarios. Estos incentivos corresponden a las subvenciones dirigidas a los sistemas sostenibles de olivar (11,1 millones de euros para 8.253 productores) y de cultivos leñosos (178.077 euros para 61 beneficiarios).



Este pago incluye además, entre otras partidas, 595.915 euros para los sistemas sostenibles de cultivos agroindustriales, de la que se benefician 160 agricultores y otros 257.088 euros para sistemas agrarios de especial interés para las poblaciones de aves de los arrozales andaluces, con 52 beneficiarios.

Con este pago, la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural ha abonado ya 120,9 millones de euros en ayudas agroambientales, lo que supone el 51 por ciento de los 236,8 euros comprometidos en este marco para cinco años. Por ello, el consejero Rodrigo Sánchez Haro ha destacado el adelanto de un mes de las transferencias de estas dos líneas de ayuda con respecto a la campaña 2016, un ejercicio en el que los incentivos se abonaron en el mes de diciembre de 2017.

En concreto, estos pagos, cofinanciados por el Fondo Europeo Agrario de Desarrollo Rural (Feader), corresponden a la tercera anualidad de la medida de agroambiente y clima incluida en el Programa de Desarrollo Rural de Andalucía 2014-2020. Están dirigidos a profesionales que han asumido en sus explotaciones compromisos vinculados al mantenimiento o inicio de actividades beneficiosas para el medio ambiente por un periodo de cinco años.

Paralelamente, a lo largo del mes de octubre se han publicado las resoluciones de ayudas a sistemas sostenibles de cultivos hortícolas intensivos y flor cortada en invernaderos para 485 beneficiarios, con un importe para las cinco anualidades de 2,1 millones de euros. También se ha resuelto la ayuda al mantenimiento de sistemas singulares para la uva pasa, con 128 beneficiarios (todos pertenecientes a la provincia de Málaga) y un importe comprometido para las cinco anualidades de 236.128,95 euros.

Datos por provincias

En cuanto al reparto provincial del nuevo pago de 12,2 millones de euros de ayudas agroambientales, para la línea de sistemas sostenibles de olivar (11,1 millones para 8.253 olivareros) se distribuyen entre la provincia de Granada, con 5,4 millones y 3.401 beneficiarios; Jaén, con 2,4 millones y 3.012 beneficiarios; Córdoba, con casi 1,8 millones y 968 beneficiarios; Sevilla, con 764.000 euros y 583 beneficiarios; Málaga, con 611.000 euros y 145 beneficiarios; y Cádiz, con 185.000 euros y 139 beneficiarios. Huelva y Almería reciben 13.891 euros y 6.259 euros para dos y tres beneficiarios, respectivamente.

Por otro lado, los 178.077 euros en ayudas a sistemas sostenibles de cultivos leñosos de los que se benefician 61 agricultores se distribuyen entre Granada (102.410 euros y 39 beneficiarios), Málaga (33.257 euros y nueve beneficiarios), Jaén (25.132 euros y cinco beneficiarios), Sevilla (8.473 euros y un beneficiario), Almería (8.352 euros y seis beneficiarios) y Córdoba (451 euros y un beneficiario).

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL

lunes, 12 de noviembre de 2018

  • 12.11.18
Patricio Pron (Rosario, Argentina, 1975) es chiquito en la realidad y grande en la literatura. Es preciso en las palabras y extensivo en sus disertaciones, como buen argentino que es. No le duele el egocentrismo de su país. Muy al contrario, piensa que es el mejor del mundo. Lo dice, claro está, sonriendo. Como buen escritor argentino también, publica ahora un libro de relatos, Lo que está y no se usa nos fulminará.



En alguno de sus relatos, dos escritores se ponen de acuerdo para escribir la autobiografía del otro y una lectora se obsesiona con ambos o con alguno de ellos. En otro, un escritor llamado Patricio Pron contrata a un puñado de actores para que “hagan de Patricio Pron”.

En este nuevo título, su autor indaga de nuevo en las posibilidades inagotables y entreveradas del relato. Un lugar donde la realidad se enreda, se confunde y se agota en sí misma, y que no es sino otra refulgente esquina de la propia ficción.

—En cierto modo, parte de lo que cuentas en este libro te sucedió en realidad. ¿Nuestra propia biografía es buena fuente de inspiración?

—Creo que lo es si conseguimos trascender los hechos, si conseguimos ir más allá y convertir una experiencia individual en una experiencia colectiva. De lo contrario, no tiene sentido.

—Aunque en uno de estos relatos varios personajes suplantan la personalidad de Patricio Pron, piensas que nadie querría ser Patricio Pron. ¿Condenado a ser tú mismo dentro y fuera del libro?

—Aparentemente, sí. Es un trabajo muy mal pagado y para el que no hay demasiados candidatos. Así que voy a tener que seguir haciendo de Patricio Pron por un tiempo.

—Argentina, por su parte, está presente en el libro. De hecho, pensaba titularlo Mundo argentino. ¿Vuestro egocentrismo es tal como lo cuentan?

—No solamente es tal como lo cuentan. La respuesta más argentina a la pregunta sería que es el mejor egocentrismo del mundo.

—Aunque tus padres están ahí, ¿es cierto que los argentinos de tu edad os sentís hijos de desaparecidos? ¿Hasta ahí ha llegado la conciencia de aquellos hechos?

—Creo que sí. Creo que una parte muy importante de nosotros ha tomado, en el marco de una toma de posesión más general, por las víctimas de la historia, ha hecho suya la reivindicación de memoria, ¿verdad?, y justicia, que están en el fondo de las luchas de madres y abuelas en Plaza de Mayo y de la organización Hijos, y que está, en el fondo, detrás de las mejores cosas que han pasado en Argentina en los últimos cuarenta años. La historia de Argentina tiene una línea de sombra y una línea de luz. Y creo que esta es la línea de luz.

—Dos escritores se ponen de acuerdo para escribir cada uno la autobiografía del otro. ¿Creando un nuevo género?

—Quizás. Sí. Muchas veces uno sugiere posibilidades en los libros que, al igual que los libros que no ha leído, le han sugerido las posibilidades de los relatos que uno ha escrito. Y quién sabe. Quizás haya una obra retomando esta posibilidad.

—Dice Rodrigo Fresán que los argentinos no saben escribir novelas, pero que sois unos genios del relato. ¿Qué ofrece el cuento que no te da la novela?

—Creo que una serie de exigencias y de limitaciones que, al contrario de lo que podríamos pensar, no constituye un obstáculo sino una inspiración. Trabajar en un ámbito como el del cuento que tiene una larga historia y que además parece ya haber sido completamente explorado, buscando, como en este caso, territorios que no hayan sido cartografiados todavía, hace que sea más atractivo escribir relatos para mí, en este momento de mi vida, que escribir novelas.

—Otros libros tuyos se vuelcan en el pasado. Este, sin embargo, trata del presente, un presente que calificas de "convulso".

—Sí. Creo que es un momento particularmente difícil de comprender. Y creo que es precisamente debido a la convulsión de los tiempos que vivimos, que se hace necesario recurrir a la literatura para otorgarle un sentido a hechos que, de otra manera, nos resultan confusos, contradictorios, complejos de abordar.



Vivimos en un momento en el cual la emergencia de lo que denominamos la virtualidad, llámense redes sociales o la disponibilidad de información que propician los buscadores, generan un espacio en el que no sabemos muy bien cómo movernos todavía, en el que las identidades son frágiles y son provisorias y negocian de forma compleja con las identidades reales que todos tenemos. Entonces, creo que es un momento particularmente idóneo para una literatura que explore estas cuestiones.

—Abres el primer relato con una cita de Ricardo Piglia. ¿Ha dejado muchos huérfanos en tu país el autor de 'Respiración artificial'?

—Creo que todo gran escritor abre una puerta con su obra y al mismo tiempo la clausura tras su paso. Evidentemente, además de un magnífico escritor, Piglia es alguien que inauguró un territorio de un cierto tono en la literatura argentina del que algunos nos consideramos deudores. Después de Piglia quizás nos sea más difícil escribir literatura argentina. Y creo que deberíamos celebrar la vida de escritores que plantean esas exigencias, que dejan legado.

—Tus relatos parten de cierta intuición que tienes sobre una situación narrativa. ¿Y después?

—Y después esas situaciones narrativas son exploradas en los relatos. A diferencia de muchos colegas míos que necesitan saber qué historia desean contar antes de contarla, yo averiguo cuál es la historia que deseaba contar cuando la escribo. Hay allí un intento de exploración que lleva a que prácticamente yo descubra la historia al mismo tiempo en que la descubren los lectores en una confusión de autor y lector. Ya está presente en toda mi obra y especialmente en este libro.

—Escribes sin música porque, para ti, la música es tan absorbente como la lectura. Pero algunos de tus relatos sí tienen su propia banda sonora.

—Sí. Sí. La literatura que me interesa a mí dialoga con otras disciplinas artísticas y no se limita tan solo a ser objeto de la lectura. Tiene una sonoridad, tiene una cadencia, tiene referencias. Van de lo literario a lo musical y esa banda sonora que estos relatos tienen, que es la banda sonora en algún sentido de mi propia vida, es una invitación al lector a que descubra nuevos sonidos, nuevas músicas y que vaya a ellos.

—Te reconoces incapaz de leer a autores capaces de hacer algo abominable. El problema es que ética y estética no siempre confluyen en las mismas páginas.

—Sí. Existe un debate muy importante en este momento en el marco del cual, yo, al igual que otras muchas personas, tiendo a pensar cosas a menudo contradictorias. Por una parte, efectivamente, me cuesta leer a autores de los que me consta que han cometido hechos abominables. Sin embargo, creo que debemos hacer un esfuerzo y diferenciar a autor y obra. No siempre es fácil. Ni siquiera quienes leemos profesionalmente lo conseguimos en ocasiones.

Pero creo que es muy importante si no queremos encontrarnos con un panorama desolador de la falta absoluta de productos artísticos o un panorama empobrecido debido a que sustraemos en nombre de un nuevo puritanismo un montón de textos, películas, músicas, etcétera.

—Al contrario que Paul McCartney, para ti la vida es más fácil con los ojos abiertos. ¿No te duele lo que ves?

—Pienso que todos nosotros tenemos la obligación de ser contemporáneos en los tiempos que nos han tocado. Que estos tiempos sean francamente mejorables, no me exime a mí de la responsabilidad de contemplarlos y de dar testimonio de ellos. Estos relatos son una forma de encontrar en todo aquello que está mal en el mundo en que vivimos un puñado de excusas para continuar trabajando por su mejora, por su perfeccionamiento.

ANTONIO LÓPEZ HIDALGO
FOTOGRAFÍAS: ELISA ARROYO

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