La cuarta edición de la Vendimia Infantil de la Cooperativa Agrícola La Unión reunió ayer en Montilla a decenas de niños y niñas de todas las edades, acompañados por abuelos, padres y tíos, en una jornada familiar y festiva concebida para acercar a las nuevas generaciones la cultura de la vendimia, el movimiento cooperativo y la tradición vitivinícola del marco Montilla-Moriles.
La actividad convirtió las instalaciones de la Avenida de Italia en un espacio de encuentro entre generaciones. Los menores pudieron aproximarse de manera práctica a unas labores que han marcado durante décadas la vida familiar, económica y social de los municipios del marco Montilla-Moriles, mientras los más mayores compartían con ellos recuerdos, conocimientos y experiencias relacionadas con la viña y la elaboración del vino.
La jornada comenzó en el patio de la cooperativa, situado en el número 1 de la Avenida de Italia, junto a la confluencia con las calles Burgueños y Fuente Álamo. Allí tuvo lugar la recepción de las familias de la mano del gerente de La Unión, Francisco Fernández, así como el pesaje en báscula de las pequeñas cantidades de uva aportadas por los participantes, que llegaron transportadas en carritos, cestas, canastas y hasta pequeños tractores de juguete.
A continuación, los asistentes pudieron fotografiarse en una zona habilitada como recuerdo de la experiencia antes de descargar la uva en un pequeño lagar. Este proceso estuvo acompañado por operarios de La Unión, que ofrecieron explicaciones sobre la elaboración del vino, de manera que los participantes pudieron descubrir algunas de las tareas que se desarrollan desde que el fruto llega a la cooperativa hasta que comienza su transformación.
El programa incluyó diferentes actividades infantiles, una degustación del mosto obtenido durante la propia jornada y el tradicional desayuno molinero. La Asociación Cultural Amigos de la Venencia, bajo la dirección de Aurora Luque Córdoba, ofreció también un taller dedicado a este oficio característico de las bodegas de Montilla-Moriles, estrechamente ligado al servicio de sus vinos.
Una de las principales novedades de esta cuarta edición fue la incorporación del pisado de la uva para los niños y niñas de mayor edad. Los participantes acudieron provistos de calzado adecuado y toallas para intervenir en una práctica que permitió conocer de primera mano uno de los gestos más reconocibles de la vendimia tradicional, que cobra especial sentido cada Fiesta de la Vendimia en la Plaza de La Merced, donde el Ayuntamiento ubica la artesa junto a la iglesia chica del Barrio de El Gran Capitán.
Más allá de las actividades concretas, la Vendimia Infantil volvió a poner el acento en la necesidad de asegurar el relevo generacional del sector agrícola. El encuentro permitió que abuelos, padres y tíos acompañaran a los niños durante su primer contacto con la báscula, el lagar, el mosto y otras tareas que forman parte de la memoria vitivinícola de la comarca.
En ese sentido, el director-gerente de la Cooperativa Agrícola La Unión, Francisco Fernández, explicó que el objetivo de la iniciativa era “poner un granito a sembrar para que el día de mañana esa vinculación de niños con abuelos, con padres, la relación con la uva continúe formando parte del patrimonio compartido por Montilla y Montemayor”.
La transmisión de conocimientos entre generaciones ocupó así un lugar central en una convocatoria cuyo interés ha aumentado progresivamente desde su puesta en marcha. La presencia de decenas de menores de todas las edades reflejó la capacidad de la propuesta para reunir a las familias alrededor de una campaña agrícola que continúa formando parte de la identidad de Montilla y del conjunto de la zona Montilla-Moriles.
Y es que la vendimia ha articulado históricamente la vida de numerosos municipios de la comarca. Las labores en las viñas, la recogida de la uva, su entrada en las cooperativas y la posterior elaboración del vino constituyen un patrimonio compartido que no solo alcanza al sector primario y a bodegas, lagares o cooperativas, sino que se extiende a otras actividades como el turismo, alcanzando las propias relaciones familiares.
El teniente de alcalde de Desarrollo Local y Seguridad del Ayuntamiento de Montilla, Valeriano Rosales, señaló que “estamos difundiendo y apoyando esta actividad, que es muy relevante para toda la Denominación de Origen Protegida Montilla-Moriles”. El responsable municipal destacó la importancia de favorecer el relevo generacional y de conseguir que la población más joven conozca desde edades tempranas el peso del sector vitivinícola.
Asimismo, Rosales afirmó que este tipo de propuestas ayudaba a comprender “lo que tenemos entre las manos”, en referencia a la relevancia económica y social de una actividad que abarca desde el cultivo de la vid hasta la transformación industrial y la promoción turística. El edil montillano defendió de este modo la complementariedad entre el patrimonio agrícola y las políticas municipales relacionadas con Montilla y el territorio Montilla-Moriles.
Montemayor participó como municipio invitado en esta cuarta edición. La organización pretende incorporar cada año a los niños y niñas de una localidad integrada en la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles, con el propósito de extender la iniciativa y reforzar los vínculos entre los pueblos que conforman la zona productora.
Al respecto, el alcalde de Montemayor, Antonio García, animó a las familias de su municipio a participar en una jornada destinada a “poner en valor los valores que siempre hemos tenido en torno a nuestras uvas, nuestras viñas, nuestras vendimias”. El regidor recordó también la estrecha relación histórica y familiar de Montemayor con las labores agrícolas y con el movimiento cooperativo de la comarca.
La propuesta estuvo abierta a niños y niñas de todas las edades, que permanecieron acompañados por una persona adulta durante la actividad, lo que reforzó el carácter familiar de una jornada diseñada precisamente para favorecer la convivencia y el aprendizaje compartido.
Al término del encuentro, cada participante recibió un diploma conmemorativo. Además, los menores podrán plasmar la experiencia en el concurso de dibujo convocado por la cooperativa, cuyos trabajos deberán entregarse en sus oficinas antes del próximo 10 de septiembre.
La celebración permitió igualmente acercar a las familias la trayectoria de la Cooperativa Agrícola La Unión, una de las entidades de referencia de las DOP Montilla-Moriles y Aceite de Lucena. La organización fue fundada en 1979 por un grupo de agricultores impulsados por la Unión de Agricultores y Ganaderos (UAGA) y cuenta actualmente con más de 1.800 socios.
La entidad desarrolla la mayor vendimia de Andalucía y alcanza una producción media de unos diez millones de litros de vino blanco, un millón de litros de vino tinto y alrededor de tres millones de kilos de aceite de oliva. El crecimiento experimentado por la cooperativa llevó a la construcción de unas instalaciones en la calle Río de la Hoz, cerca de la estación de ferrocarril, sobre una parcela de 35.000 metros cuadrados y con una amplia capacidad de almacenamiento.
De igual modo, La Unión dispone, junto a su domicilio principal de la Avenida de Italia, de otro recinto en la calle Juan Colín, levantado sobre una parcela de 6.000 metros cuadrados. Este espacio, destinado al almacenamiento de vino y aceite, ha acogido también numerosas actividades culturales y recreativas en un salón de actos de más de 1.000 metros cuadrados.
La cuarta Vendimia Infantil dejó así una imagen de continuidad alrededor de la uva. La presencia conjunta de niños, abuelos, padres y tíos permitió que los conocimientos del campo circularan entre generaciones y que la vendimia volviera a mostrarse como uno de los principales elementos de identidad compartida por Montilla, Montemayor y los demás municipios del marco Montilla-Moriles.
La actividad convirtió las instalaciones de la Avenida de Italia en un espacio de encuentro entre generaciones. Los menores pudieron aproximarse de manera práctica a unas labores que han marcado durante décadas la vida familiar, económica y social de los municipios del marco Montilla-Moriles, mientras los más mayores compartían con ellos recuerdos, conocimientos y experiencias relacionadas con la viña y la elaboración del vino.
La jornada comenzó en el patio de la cooperativa, situado en el número 1 de la Avenida de Italia, junto a la confluencia con las calles Burgueños y Fuente Álamo. Allí tuvo lugar la recepción de las familias de la mano del gerente de La Unión, Francisco Fernández, así como el pesaje en báscula de las pequeñas cantidades de uva aportadas por los participantes, que llegaron transportadas en carritos, cestas, canastas y hasta pequeños tractores de juguete.
A continuación, los asistentes pudieron fotografiarse en una zona habilitada como recuerdo de la experiencia antes de descargar la uva en un pequeño lagar. Este proceso estuvo acompañado por operarios de La Unión, que ofrecieron explicaciones sobre la elaboración del vino, de manera que los participantes pudieron descubrir algunas de las tareas que se desarrollan desde que el fruto llega a la cooperativa hasta que comienza su transformación.
El programa incluyó diferentes actividades infantiles, una degustación del mosto obtenido durante la propia jornada y el tradicional desayuno molinero. La Asociación Cultural Amigos de la Venencia, bajo la dirección de Aurora Luque Córdoba, ofreció también un taller dedicado a este oficio característico de las bodegas de Montilla-Moriles, estrechamente ligado al servicio de sus vinos.
Una de las principales novedades de esta cuarta edición fue la incorporación del pisado de la uva para los niños y niñas de mayor edad. Los participantes acudieron provistos de calzado adecuado y toallas para intervenir en una práctica que permitió conocer de primera mano uno de los gestos más reconocibles de la vendimia tradicional, que cobra especial sentido cada Fiesta de la Vendimia en la Plaza de La Merced, donde el Ayuntamiento ubica la artesa junto a la iglesia chica del Barrio de El Gran Capitán.
Más allá de las actividades concretas, la Vendimia Infantil volvió a poner el acento en la necesidad de asegurar el relevo generacional del sector agrícola. El encuentro permitió que abuelos, padres y tíos acompañaran a los niños durante su primer contacto con la báscula, el lagar, el mosto y otras tareas que forman parte de la memoria vitivinícola de la comarca.
En ese sentido, el director-gerente de la Cooperativa Agrícola La Unión, Francisco Fernández, explicó que el objetivo de la iniciativa era “poner un granito a sembrar para que el día de mañana esa vinculación de niños con abuelos, con padres, la relación con la uva continúe formando parte del patrimonio compartido por Montilla y Montemayor”.
La transmisión de conocimientos entre generaciones ocupó así un lugar central en una convocatoria cuyo interés ha aumentado progresivamente desde su puesta en marcha. La presencia de decenas de menores de todas las edades reflejó la capacidad de la propuesta para reunir a las familias alrededor de una campaña agrícola que continúa formando parte de la identidad de Montilla y del conjunto de la zona Montilla-Moriles.
Y es que la vendimia ha articulado históricamente la vida de numerosos municipios de la comarca. Las labores en las viñas, la recogida de la uva, su entrada en las cooperativas y la posterior elaboración del vino constituyen un patrimonio compartido que no solo alcanza al sector primario y a bodegas, lagares o cooperativas, sino que se extiende a otras actividades como el turismo, alcanzando las propias relaciones familiares.
El teniente de alcalde de Desarrollo Local y Seguridad del Ayuntamiento de Montilla, Valeriano Rosales, señaló que “estamos difundiendo y apoyando esta actividad, que es muy relevante para toda la Denominación de Origen Protegida Montilla-Moriles”. El responsable municipal destacó la importancia de favorecer el relevo generacional y de conseguir que la población más joven conozca desde edades tempranas el peso del sector vitivinícola.
Asimismo, Rosales afirmó que este tipo de propuestas ayudaba a comprender “lo que tenemos entre las manos”, en referencia a la relevancia económica y social de una actividad que abarca desde el cultivo de la vid hasta la transformación industrial y la promoción turística. El edil montillano defendió de este modo la complementariedad entre el patrimonio agrícola y las políticas municipales relacionadas con Montilla y el territorio Montilla-Moriles.
Montemayor participó como municipio invitado en esta cuarta edición. La organización pretende incorporar cada año a los niños y niñas de una localidad integrada en la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles, con el propósito de extender la iniciativa y reforzar los vínculos entre los pueblos que conforman la zona productora.
Al respecto, el alcalde de Montemayor, Antonio García, animó a las familias de su municipio a participar en una jornada destinada a “poner en valor los valores que siempre hemos tenido en torno a nuestras uvas, nuestras viñas, nuestras vendimias”. El regidor recordó también la estrecha relación histórica y familiar de Montemayor con las labores agrícolas y con el movimiento cooperativo de la comarca.
La propuesta estuvo abierta a niños y niñas de todas las edades, que permanecieron acompañados por una persona adulta durante la actividad, lo que reforzó el carácter familiar de una jornada diseñada precisamente para favorecer la convivencia y el aprendizaje compartido.
Al término del encuentro, cada participante recibió un diploma conmemorativo. Además, los menores podrán plasmar la experiencia en el concurso de dibujo convocado por la cooperativa, cuyos trabajos deberán entregarse en sus oficinas antes del próximo 10 de septiembre.
La celebración permitió igualmente acercar a las familias la trayectoria de la Cooperativa Agrícola La Unión, una de las entidades de referencia de las DOP Montilla-Moriles y Aceite de Lucena. La organización fue fundada en 1979 por un grupo de agricultores impulsados por la Unión de Agricultores y Ganaderos (UAGA) y cuenta actualmente con más de 1.800 socios.
La entidad desarrolla la mayor vendimia de Andalucía y alcanza una producción media de unos diez millones de litros de vino blanco, un millón de litros de vino tinto y alrededor de tres millones de kilos de aceite de oliva. El crecimiento experimentado por la cooperativa llevó a la construcción de unas instalaciones en la calle Río de la Hoz, cerca de la estación de ferrocarril, sobre una parcela de 35.000 metros cuadrados y con una amplia capacidad de almacenamiento.
De igual modo, La Unión dispone, junto a su domicilio principal de la Avenida de Italia, de otro recinto en la calle Juan Colín, levantado sobre una parcela de 6.000 metros cuadrados. Este espacio, destinado al almacenamiento de vino y aceite, ha acogido también numerosas actividades culturales y recreativas en un salón de actos de más de 1.000 metros cuadrados.
La cuarta Vendimia Infantil dejó así una imagen de continuidad alrededor de la uva. La presencia conjunta de niños, abuelos, padres y tíos permitió que los conocimientos del campo circularan entre generaciones y que la vendimia volviera a mostrarse como uno de los principales elementos de identidad compartida por Montilla, Montemayor y los demás municipios del marco Montilla-Moriles.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: ÁLVARO CARRASCO
FOTOGRAFÍA: ÁLVARO CARRASCO































































































