Ir al contenido principal

Bodegas Robles reivindica su apuesta por la vitivinicultura ecológica en Andalucía

La certificación ecológica se ha convertido en los últimos años en una herramienta estratégica para el sector vitivinícola andaluz. Así lo defiende Francisco Robles, gerente de Bodegas Robles, primera firma con Denominación de Origen en Andalucía que elabora vinos ecológicos certificados con manejos de cubierta vegetal en viñedos.


Hace tres décadas, hablar de vino ecológico en Andalucía se entendía como una opción alternativa, casi marginal. Sin embargo, Francisco Robles comenta que “la certificación ecológica se ha convertido en una herramienta estratégica para diferenciarse, acceder a mercados y defender valor”, un cambio que, según explica, no responde a una moda puntual, sino a una transformación estructural del sector vitivinícola.

En ese sentido, Robles afirma que España se ha situado como uno de los grandes referentes en viñedo ecológico, con cerca de una quinta parte de su superficie ya certificada. Esta evolución, señala, está directamente vinculada a la evolución de los mercados, en los que la sostenibilidad certificada ha pasado de ser un valor añadido a convertirse en un criterio de compra, especialmente en exportación y en la restauración de calidad.

BODEGAS ROBLES - VINOS COMPROMETIDOS CON SU TIERRA

Y es que, ante la pregunta de si el vino ecológico se paga mejor, el gerente de Bodegas Robles afirma con rotundidad que “cuando hay calidad y coherencia, la respuesta es sí”. A su juicio, la certificación no sustituye al vino bien hecho, pero sí aporta algo fundamental: confianza. “Y la confianza, en un mercado saturado de mensajes, tiene un valor real”, añade.

Por otro lado, desde el punto de vista agronómico, Francisco Robles señala que Andalucía y zonas como Montilla-Moriles cuentan con una ventaja clara para el desarrollo de la viticultura ecológica. A su juicio, los “veranos largos, secos y calurosos” reducen la presión de enfermedades fúngicas en los momentos críticos del viñedo, lo que hace que este modelo de cultivo sea “técnicamente viable y coherente con el territorio”, si bien reconoce que el cambio climático introduce nuevos retos.

Además, en el caso concreto de Montilla-Moriles, Robles defiende que la variedad Pedro Ximénez define la identidad del territorio. “Cuando origen, variedad y certificación ecológica se alinean, el mensaje se refuerza: se protege el paisaje, se gana autenticidad y se ofrece al consumidor una garantía clara de cómo se ha producido el vino”, afirma.

SUMINISTROS AGRÍCOLAS LUQUE

De igual modo, el gerente de la firma montillana manifiesta que la certificación no debe entenderse como un objetivo final, sino “el principio de una forma de trabajar”, al tiempo que defiende que, en los vinos andaluces, la certificación ecológica “no es una concesión al mercado, sino una oportunidad para liderar desde la autenticidad y construir confianza a largo plazo”.

Este posicionamiento encuentra respaldo en los datos recientes del Ministerio de Agricultura, que confirman la consolidación de la producción ecológica como un sector económico estratégico. En 2024, las exportaciones alcanzaron los 3.884 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 27,5 por ciento respecto a 2023, con un saldo comercial positivo de 3.102 millones de euros, máximo histórico.

España lidera, además, la superficie ecológica en Europa, con casi 3 millones de hectáreas y más del 12 por ciento de la superficie agraria útil, teniendo como principales mercados Alemania, Francia y Países Bajos, y, fuera de la Unión Europea, Estados Unidos, Japón, Corea del Sur o Suiza.

HORNO Y ACEITES BELLIDO

Según defiende Francisco Robles, estos datos “no responden a discursos ideológicos”, sino a “estructura sectorial, mercado, profesionalización y valor añadido”. En este contexto, Bodegas Robles forma parte del sector ecológico desde hace más de 25 años, no solo como operador económico, sino también como agente activo en su construcción, participando en la creación de la Federación Española de Empresas Ecológicas e impulsando la Asociación de Bodegas Ecológicas de España en un momento en el que el sector necesitaba organización, interlocución y credibilidad.

Tal y como se venía gestando desde finales del siglo pasado, la bodega montillana decidió apostar por la viticultura ecológica cuando aún no existían mercados consolidados ni retornos evidentes. El crecimiento actual del sector, señala Robles, "no es casual ni inmediato, sino el resultado de decisiones empresariales a largo plazo". Para el bodeguero montillano, "es fruto de la capacidad de asumir riesgos cuando no había certezas y de construir estructuras colectivas que hoy permiten competir en mercados internacionales".

En este punto, el gerente de Bodegas Robles plantea que el debate actual ya no se centra en si la producción ecológica tiene sentido, sino en cómo consolidar valor en origen, cómo evitar la banalización del término "ecológico" y cómo seguir creciendo sin perder rigor técnico, credibilidad ni rentabilidad. A su juicio, la producción ecológica “no necesita ser defendida desde la política”, sino “con empresas sólidas, datos contrastables y visión estratégica”.

MANHATTAN SCHOOL

Este planteamiento enlaza con la trayectoria histórica de Bodegas Robles, santo y seña de la producción ecológica en Andalucía, que elabora vinos desde 1927. La tercera generación familiar tomó el relevo a finales de los años noventa e instauró el desarrollo sostenible como eje estratégico, impulsando proyectos de investigación centrados en el manejo del viñedo ecológico con cubierta vegetal y en la elaboración de vinos que expresen la identidad de la tierra y de la variedad.

El papel de esa cubierta vegetal resulta clave. El responsable de la bodega insiste en que aporta una “cualidad diferenciada” a los vinos y actúa como la “primera línea de defensa contra el cambio climático”, especialmente en un país donde la mayoría de las vides son de secano y la pérdida de suelo y de carbono orgánico representa uno de los principales retos medioambientales.

En el viñedo familiar se ha desarrollado una cubierta vegetal de especies silvestres autóctonas de raíz corta y fijadoras de nitrógeno, como las trebolinas, las amapolas o las leguminosas, una apuesta que convierte a la firma en una referencia de innovación, calidad y sostenibilidad y que representa el 40 por ciento de las hectáreas de viñedo ecológico de la provincia de Córdoba.

SIDEMON - SERVICIO INTEGRAL A LA DEPENDENCIA

Desde finales del siglo XX, Bodegas Robles se ha caracterizado por su compromiso con el proceso ecológico, siendo hoy la primera bodega con Denominación de Origen en Andalucía que elabora vino ecológico certificado con manejos de cubierta vegetal en viñedos. En palabras de Francisco Robles, “cultivamos las uvas con la intensidad de sabores y aromas que nos permite la agricultura ecológica, vigilamos su proceso natural y trasladamos toda esa riqueza del fruto en el vino”.

El recorrido de la bodega ha sido respaldado por numerosos reconocimientos, como el TOP15 Bodegas de la Década (2011 a 2020) otorgado por la Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino, el Premio BBVA al Mejor Producto Sostenible de España 2024, el Premio Enoturismo “Rutas del Vino de España” 2016 o el Premio Alimentos de España 2014.

JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: PROYECTO VUELTA AL MUNDO

EVA LARA - ASESORA PERSONAL INMOBILIARIA

GESTIÓN DE RECURSOS - SERVICIOS DE AHORRO A EMPRESAS


© 2020 Montemayor Digital · Quiénes somos · diarioandaluciadigital@gmail.com

Designed by Open Themes & Nahuatl.mx.