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Espiar al espía

En los últimos días, Hideo Kojima ha sido, de nuevo, uno de los protagonistas de la actualidad del videojuego aunque, para variar, no lo ha sido por mostrar el último plato de sushi que ha degustado. En esta ocasión, ha ocupado portadas por comunicar de nuevo sus ansias por desligarse de la marca Metal Gear, la que pudiera denominarse como su única creación.

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Y después de ver la otra tanda de noticias sobre la próxima entrega de esta saga, parece que el productor deseara quitarse de encima su actual labor cuanto antes. De lo contrario, no se podría entender la desvergüenza que ronda la creación de Metal Gear Solid V: Ground Zeroes.

El juego recién citado hace las veces de prólogo a la auténtica quinta entrega canónica, denominada The Phantom Pain. El grueso de las obras literarias contienen prólogo y no se crea para ello un libro aparte por el que se obligue al lector a pasar por caja dos veces como sí lo harán desde Kojima Productions.

Pese a ello, si Ground Zeroes fuera un producto de calidad, este recurso no sería del todo desleal. He aquí la cuestión improrrogable: ¿es esta “primera parte” un juego a tener en cuenta? En absoluto. Desde el medio estadounidense Game Informer, que ha conseguido probarlo, han asegurado que el juego tendrá una duración máxima de cuatro ridículas horas, a las que habrá que restarle el tiempo invertido en cinemáticas.

Sabiendo el afán de este estudio por crear escenas cuya duración no descienda de los 10 minutos, podríamos estar hablando de una hora jugable. ¿Cuánto estaríamos pagando por tamaño fraude a nuestra economía? La friolera suma de cuarenta euros. O mejor dicho, treinta, porque una de las últimas noticias reveladas por el padre de la saga es que recortarán el precio final en diez euros.

A este tranquilizador comunicado, gracias al cual ya queda más que justificada la compra, le sigue otro anuncio: los trajes y diversos personajes que consigamos en Ground Zeroes podrán trasladarse al auténtico juego. Perdón, quisimos decir The Phantom Pain.

El descenso en el importe de compra, amén de las “majestuosas” ventajas por habernos gastado treinta euros innecesarios, se comunican cuando han contemplado cómo la red de redes se ha enfurecido ante la estafa a mano armada que implica este lanzamiento. ¿Casualidad? Ustedes tienen el mando para escoger. Nunca mejor dicho.

Si Kojima quería dedicarse a ser director de cine, cosa que muchos sospechábamos y que ha verificado tras su reciente misiva, lo está haciendo de lujo para que lo expulsen de Konami. Pero si no quiere continuar con esto, ¿por qué hacer este insulto para nuestros intelectos llamado Ground Zeroes?

Por un motivo, que conlleva otro consigo. Una saga de la que no se sacan juegos, cae en el olvido, por lo cual pierde adeptos que se traduce en posibles compradores. No jugadores, no dinero. Metal Gear Solid IV se lanzó en 2008, por lo que estaríamos hablando de una ausencia de siete años en lo referente a la línea temporal principal. Metal Gear Rising, a pesar de aparecer en 2013, no se incluiría dentro de la misma al haberse desarrollado por otro estudio y cambiar de género de juego.

Por ello, a modo de reclamo, como cebo, se resucita el ansia de los jugadores de tener más entregas de Big Boss y compañía, para en 2015 estallar la bomba con The Phantom Pain. El juego en mayúsculas por el que nos harán pagar la módica cuantía de setenta euricos de nada.

El problema de Ground Zeroes no es que tenga una duración tan mermada. Tomándolo como hecho aislado no sería negativo en primera instancia. Journey, del estudio Thatgamecompany, adolece de una longevidad similar y apenas es criticado por ello, pero se trata de un juego único cuyo valor no supera los doce euros.

Sin embargo, Metal Gear es una saga con renombre, no se trata de un título exclusivo como sí lo es Journey, sin contar con que la inversión de capital también es superior en su caso, por lo que la falta de respeto es más cruenta.

De todo lo relatado, podemos sacar un par de conclusiones. La primera, que la próxima vez que Hideo Kojima vaya a dar alguna noticia, más le vale que sea alguna revelación gastronómica alejada del mundo del videojuego. La segunda, que tendremos que espiar a este productor para descubrir por qué quiere dejar de lado su saga estrella, con todo lo que quiere a $olid $nake. A ustedes… ¿se les ocurre algún motivo?

SALVADOR BELIZÓN / REDACCIÓN
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